Raúl Montenegro, presidente de la FUNAM, tildó al gobierno de "irresponsable" y advirtió que "cuanto mayor ausencia estatal haya, más probabilidad de incendios forestales".
La provincia de Chubut sigue bajo emergencia nacional por los incendios forestales que arrasaron más de 50 mil hectáreas y no dan tregua. El fuego avanza sin control en zonas de difícil acceso, y la situación se agravó en las últimas horas por el viento y las altas temperaturas.
Ante tal escenario, Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente, habló de dos universos. El primero prevenir y el segundo combatir. “En ambos casos es importante recordar que son funciones del Estado, Nación y Provincias; porque no hay privados que se dediquen a eso”, dejó en claro en diálogo con Pulso Informativo.

Manifestó que “es necesario destacarlo porque al haber desfinanciamiento del Plan del Manejo del Fuego y otras áreas que hacen a la protección de ambientes nativos, la probabilidad de incendios aumenta notablemente“.
Al respecto, el especialista describió que “en Argentina la mayor parte de los fuegos son iniciados por personas, no son climáticos, entonces la clave es que cuanto mayor ausencia estatal haya, siempre va a haber más probabilidad de un siniestro y, en efecto, más difícil combatirlos“.
Sin vueltas, Montenegro cuestionó la llegada tardía de la Emergencia Ígnea. “Es absolutamente torpe, prácticamente llega por pedido de los gobernadores que están claramente más cerca del fuego que Milei. Ya se quemaron 45.000 hectáreas, esto muestra la torpeza que hay en el gobierno Nacional para todos los temas ambientales en general”, insistió.
“Todo esto que estamos viendo, desde el decreto a destiempo como un desinterés total del Estado, muestra la irresponsabilidad con la que se maneja el tema en la Argentina y más aún con este gobierno”, agregó.
Y continuó: “Lamentablemente en este caso se debe a tener un presidente que no tiene la más mínima idea de lo que significa para un país que se pierdan 45.000 hectáreas de selva fría. Es el costo que se paga cuando uno tiene presidentes brutos“.
Por otro lado, no dudo en aseverar que es inevitable que aparezca la sospecha de “negocios” en estos temas y pidió dejar la inocencia de lado. “Hay un hilo conductor entre esto, la Ley de Glaciares, los cambios en la Ley de Tierras y el desfinanciamiento; necesitan que haya la menor cantidad de obstáculos para avanzar con esos negociados”, lanzó.
Finalmente lamentó que lo que está ocurriendo en el sur “es trágico” y advirtió: “Es necesario ver que cuando se quema algo como esta biodiversidad, se está quemando el futuro de argentinos que no han nacido”.