Hubo daños menores, pero el gobierno de Noruega manifestó su repudio ante el hecho en el medio de la situación de conflicto que se advierte por los bombardeos en Oriente Medio.
La policía de Noruega inició una investigación exhaustiva tras registrarse una explosión frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo, en medio de la escalada de tensión en Medio Oriente por la guerra con Irán.
El incidente, que ocurrió durante la madrugada, provocó un “fuerte estruendo” que alertó a los residentes y movilizó a las fuerzas de seguridad locales, quienes confirmaron daños menores en una entrada de la representación diplomática, aunque no se reportaron heridos.
El servicio de seguridad policial noruego (PST) convocó a personal adicional tras el hecho y decidió mantener el nivel de amenaza terrorista del país escandinavo, según informó el asesor de comunicación, Martin Bernsen.
El Gobierno noruego manifestó su repudio ante lo sucedido a través de la ministra de Justicia y de Situaciones de Emergencia, Astri Aas-Hansen. La funcionaria tildó el incidente de “inaceptable” y aseguró que el caso se trabaja con recursos significativos para dar con los responsables. “Nada indica que la situación represente algún peligro para el público”, afirmó Aas-Hansen a la agencia NTB para llevar tranquilidad a la población de la capital.
La explosión se produce en un momento de máxima sensibilidad internacional, donde las medidas de seguridad en las delegaciones de Washington se encuentran reforzadas debido a la volatilidad de la guerra en Oriente Medio.