El director Sergio Mendoza valoró la actitud de los empleados las horas y días posteriores a la catástrofe para garantizar la atención.
A un día de cumplirse un año de la trágica inundación que golpeó con fuerza a Bahía Blanca, el Hospital Privado del Sur homenajea a sus trabajadores con un acto para agradecerles por cómo actuaron las horas y los días posteriores a ese 7 de marzo.
“Es un acto de agradecimiento y de homenaje a quienes nos sostuvieron esos días que es la gente del hospital que decidió que el hospital siguiera activo, de que pudiera abrir las puertas”, enfatizó esta mañana en la previa del acto el director Dr. Sergio Mendoza.
Expuso la emoción que le genera recordar cómo las y los empleados del nosocomio trabajaron a destajo para que el centro de salud pueda seguir funcionando. “La emoción que tengo es de triunfo, de que en esta catástrofe nos conocimos, supimos los valores que tenemos y qué personas somos, cómo nos acompañamos y cómo decidimos levantar este hospital y seguir trabajando prestando atención de calidad”, subrayó.

Recordó que la mayoría de las instituciones que sufrieron la inundación recibieron ayuda y donaciones, no así el Privado del Sur. “A nosotros nos salvó la comunidad y el personal, con lo que podíamos porque no tuvimos esas grandes ayudas y no lo digo con resentimiento sino como valor agregado”, expuso.
Sumó que el hospital no estaba en las mejores condiciones cuando la inundación sorprendió a la ciudad, sin embargo, con “un esfuerzo tremendo” siguió funcionando. Las pérdidas alcanzaron los dos mil millones de pesos.
“La gente del hospital es la que sostuvo, la que se puso de pie y se quedó a vivir en el hospital trabajando, limpiando, sacando agua del subsuelo para ver cuál iba a ser nuestro rumbo”, afirmó.
En ese sentido, dijo que hoy es un día de reflexión y para recordar lo vivido, lo aprendido y para valorar que cuentan con un equipo que responde.
“Queremos celebrar que un hospital que estaba con muchas deudas, tras la catástrofe siguió funcionando y lo hizo como un hospital de primera línea. Es una satisfacción tremenda contar con la gente del hospital”, insistió.
Y concluyó: “Gente que dejó su casa y a su familia para quedarse en su trabajo para sostener esto. Es un valor que muy pocas veces se ve en las instituciones”.