Israel e Irán volvieron a intercambiar ataques este sábado, en momentos en que el conflicto ya comienza a transitar su segunda semana y muestra señales de una creciente escalada regional.
En ese contexto, el presidente iraní Masoud Pezeshkian emitió una inusual disculpa dirigida a los países vecinos del Golfo, luego de que varios de ellos denunciaran impactos sobre infraestructura civil, entre ellas, el aeropuerto de Dubai.
“Personalmente pido disculpas a los países vecinos que se vieron afectados por las acciones de Irán”, afirmó Pezeshkian, al tiempo que instó a esos Estados a no sumarse a las ofensivas impulsadas por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
En este sentido, el mandatario también señaló que el consejo de liderazgo temporal iraní acordó suspender los ataques contra países cercanos, salvo que las agresiones contra Irán se originen desde esos territorios.
Poco después de esas declaraciones, la Guardia Revolucionaria informó que drones iraníes atacaron un centro de combate aéreo estadounidense ubicado en la base aérea de Al Dhafra, cerca de Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos.
La expansión del conflicto en Medio Oriente
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel contra Irán ya se extendió más allá de sus fronteras. Teherán respondió con ataques tanto contra territorio israelí como contra países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, mientras que Israel amplió su ofensiva con nuevas operaciones en el Líbano.
Durante la última semana, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudita reportaron impactos de drones y misiles. Los gobiernos del Golfo manifestaron su malestar luego de que instalaciones civiles —entre ellas hoteles, puertos y complejos petroleros— fueran alcanzadas pese a que esos países no participaron en los ataques contra Irán.
Aún no está claro si las disculpas de Pezeshkian reflejan un cambio de estrategia por parte de Teherán o si constituyen una advertencia diplomática mientras el país mantiene su capacidad de ataque en la región. De hecho, se reportaron nuevos incidentes en algunos Estados del Golfo durante la mañana del sábado.
En los últimos años, Irán había impulsado una estrategia de acercamiento con varios de sus vecinos, incluido su histórico rival regional Arabia Saudita. Sin embargo, ese proceso diplomático quedó severamente afectado luego de la ofensiva con drones y misiles lanzada la semana pasada por la Guardia Revolucionaria.
Fuego cruzado entre Israel e Irán
En las primeras horas del sábado, el ejército iraní aseguró que su armada lanzó drones contra objetivos en Israel y también contra bases y puntos de reunión de fuerzas estadounidenses en Abu Dhabi y Kuwait. Según Teherán, esos ataques fueron una respuesta al bombardeo estadounidense contra el buque IRIS Dena, un hecho que —según la versión iraní— provocó la muerte de decenas de marineros.
La Guardia Revolucionaria también afirmó haber atacado tres posiciones de grupos separatistas en la región del Kurdistán iraquí a las 4:30 a. m., hora local. Un portavoz de las fuerzas armadas iraníes advirtió que si esos grupos realizan acciones contra la integridad territorial del país, “los aplastaremos”.
Por su parte, Israel llevó adelante una inusual operación aérea durante la madrugada en el este del Líbano. Según residentes y medios estatales libaneses, tropas israelíes fueron desplegadas en una ciudad de la zona mientras los bombardeos dejaron más de una decena de muertos.
Las autoridades israelíes indicaron que el objetivo de la operación era recuperar los restos de Ron Arad, un navegante de la fuerza aérea que se eyectó de su avión tras un accidente ocurrido durante un bombardeo sobre el Líbano en 1986. El ejército afirmó que no halló restos vinculados con Arad.
En paralelo, Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra Teherán e Isfahán. Durante la noche, las fuerzas israelíes también informaron bombardeos contra posiciones militares de Hezbolá en el Líbano.
El ejército israelí señaló además que Irán disparó seis salvas de misiles contra su territorio, lo que activó las sirenas de alerta aérea en distintas zonas del país. Los sistemas de defensa interceptaron los proyectiles entrantes.
Irán se opone a la influencia de EEUU en la región
El conflicto también comenzó a sacudir los mercados internacionales. Los precios del petróleo alcanzaron máximos recientes en medio de la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una vía por donde circula cerca de una quinta parte del crudo que se transporta a nivel global.
Para reforzar la confianza del sector energético, la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos anunció que Washington brindará reaseguros por pérdidas de hasta u$s20.000 millones en la región del Golfo.
Trump también sostuvo que la Armada estadounidense podría comenzar a escoltar buques petroleros en la zona. Desde Teherán respondieron con un desafío directo. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Alimohammad Naini, afirmó que Irán “da la bienvenida” y está “a la espera” de cualquier presencia naval estadounidense en el estrecho, según reportaron medios estatales.
En paralelo, el presidente estadounidense reiteró su intención de tener influencia en la elección del nuevo líder supremo iraní, una propuesta que fue rechazada por el embajador Iravani. El diplomático sostuvo que el próximo liderazgo del país será definido “de acuerdo con nuestros procedimientos constitucionales y únicamente por la voluntad del pueblo iraní, sin ninguna interferencia extranjera”.
Desde Teherán, las autoridades describieron el conflicto como un ataque no provocado y calificaron el asesinato del ayatolá Ali Jamenei como un acto de asesinato.
Fuente: diario Ámbito