Lucas Paquetá, quien fue fichado por Flamengo al West Ham de Inglaterra y se convirtió en la transferencia más cara en la historia del fútbol de Brasil (50,2 millones de dólares), aterrizó en su país, causó una revolución en Río de Janeiro y fue presentado de forma oficial por el Mengao.
Un día después de concretarse la operación, Paquetá, quien se formó en el Rubro Negro, llegó a la capital brasileña junto a su esposa y sus dos hijos y fue recibido en el aeropuerto por cerca de 200 hinchas, según estimó la agencia EFE. Además, vistió una camiseta de una peña del conjunto carioca, tuvo un encuentro de casi diez minutos con los fanáticos presentes y se animó a cantar junto a ellos.
El volante de la Canarinha debutó con Flamengo en 2019, fue transferido a Milán de Italia a cambio de 35 millones de euros y luego vistió las camisetas de Olympique de Lyon (Francia) y de West Ham (Inglaterra). Apenas regresó a su casa, confesó: “Yo necesitaba esto. Siempre fui muy Flamengo. Nada me sacaba de la cabeza que un día iba a regresar. Tal vez Flamengo no me necesitara, pero yo sí“.
Al respecto del cariño de los simpatizantes, afirmó: “Los hinchas siempre demostraron mucho cariño. Fueron muchas peticiones para que regresara y mensajes de apoyo durante las investigaciones en Inglaterra (por supuesta participación en una red de favorecimiento de apuestas). Todo eso sirvió de apoyo a mi decisión de volver”.
Por otra parte, el zurdo afirmó que está en óptimas condiciones físicas para jugar inmediatamente y podría debutar el domingo ante Corinthians por la final de la Supercopa do Brasil, en caso de que su nueva institución logre regularizar su contratación e inscribirlo antes del viernes.