En medio de un contexto complejo para la industria de electrodomésticos, marcado por la caída del consumo, el aumento de las importaciones, las dificultades financieras en varias compañías y ajustes productivos, la multinacional Electrolux avanzó con un plan de reducción de personal en su planta de Rosario.
La empresa abrió un programa de retiros voluntarios para 100 trabajadores y, según indicaron fuentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), más de 130 operarios se anotaron antes de que finalice el plazo previsto para adherir al esquema.
El programa formó parte de un proceso de ajuste en la fábrica santafesina, que en los últimos años atravesó distintos cambios en su nivel de actividad. La planta cuenta actualmente con alrededor de 400 trabajadores, una cifra inferior a la registrada en períodos anteriores.
De acuerdo con información gremial, la empresa ofreció a los empleados el pago del 100% de la indemnización, calculada bajo el esquema anterior a la reforma laboral, y sumó tres sueldos adicionales como incentivo para quienes decidieran aceptar la salida.
El abogado de la UOM Rosario, Pablo Cerra, explicó que el número de interesados superó el cupo planteado por la empresa. Según señaló, el proceso reflejó también la situación económica de muchos trabajadores del sector.
“Se anotaron más de 130 trabajadores para 100 retiros voluntarios”, indicó Cerra en declaraciones difundidas por el gremio y confirmadas a Infobae. El abogado explicó además que muchos empleados evaluaron la propuesta en función de su situación financiera personal.
De acuerdo con lo señalado por el representante sindical, varios operarios decidieron aceptar la propuesta para cancelar deudas. Cerra sostuvo que en muchos casos el cobro de la indemnización permitió pagar tarjetas de crédito, préstamos u otros compromisos financieros acumulados durante los últimos meses.
El esquema de desvinculación surgió en un contexto de actividad reducida en la planta rosarina. Según indicaron fuentes vinculadas al sector, la fábrica opera aproximadamente al 50% de su capacidad productiva, en medio de una caída en la demanda de electrodomésticos.
La industria de línea blanca registró en los últimos meses una disminución en las ventas, situación que impactó en las fábricas radicadas en el país. En ese escenario, varias empresas ajustaron los niveles de producción y revisaron sus estructuras de costos.
Electrolux había suspendido 400 trabajadores
Electrolux había suspendido 400 trabajadores en octubre del año pasado y ahora directamente está deshaciéndose de parte del personal
El caso de Electrolux reflejó esa dinámica en Rosario, donde la planta atravesó distintos cambios en su funcionamiento durante el último año.
En octubre de 2025, la empresa dispuso suspensiones para unos 400 trabajadores ante la caída de las ventas y la producción. La medida incluyó a una parte importante del personal de la planta y se implementó a través de un esquema de suspensiones rotativas.
El mecanismo buscó adecuar el ritmo de producción a la demanda del mercado. La compañía señaló en ese momento que la decisión respondió a una reducción en las ventas de electrodomésticos y a la acumulación de stock en los depósitos.
El acuerdo se realizó en conjunto con el gremio metalúrgico y estableció un sistema de rotación entre los trabajadores afectados por la medida. El esquema incluyó suspensiones que podían extenderse durante varios meses.
La caída del consumo de electrodomésticos apareció como uno de los factores que explicó la decisión empresaria. En el sector también señalaron el impacto del aumento de productos importados, que presionó sobre la producción local.
Durante ese período, la planta continuó con actividad reducida. Las suspensiones se aplicaron para ajustar el volumen de fabricación y evitar un mayor desequilibrio entre producción y ventas.
La situación de la fábrica rosarina se insertó en un escenario complejo para el sector de electrodomésticos en la Argentina. Distintas compañías atravesaron dificultades financieras o adoptaron medidas de reorganización para sostener sus operaciones.
Uno de los casos que generó atención en el sector fue el de la marca Peabody, cuya empresa fabricante Goldmund S.A. solicitó recientemente la apertura de un concurso preventivo de acreedores para reestructurar su deuda. La firma explicó a clientes y proveedores que inició ese proceso con el objetivo de ordenar sus compromisos financieros y continuar con la actividad.
El caso se sumó a otros episodios. Mabe también ajustó personal y cerró una de sus plantas; Whirlpool directamente bajó la persiana de su planta de lavarropas que hacía apenas tres años había inaugurado en Pilar; y Aires del Sur, que fabrica los aires acondicionados Electra, también pidió su quiebra en las últimas semanas. El resto, la mayoría está con ajustes de personal para eficientizar los costos y tratar de sobrevivir.
Fuente: diario Infobae