El Gobierno anunció este jueves el cierre de la ex Ciccone y adelantó que reestructurará la Casa de Moneda, a la cual definió como “una imprenta estatal con severas ineficiencias que se encarga de imprimir billetes, pasaportes, patentes de autos y estampillas”.
Las medidas fueron confirmadas por vocero presidencial, Manuel Adorni, durante su habitual conferencia de prensa.
“El Gobierno Nacional va a avanzar con la disolución de la Compañía de Valores Sudamericana, la exCiccone Calcográfica, como se la conoce popularmente, recordada por seguramente uno de los casos de corrupción más grandes de las últimas décadas”, comenzó diciendo el portavoz.
La empresa, que ahora será disuelta por la actual gestión, había sido adquirida por Amado Boudou cuando era vicepresidente y contaba con la capacidad de imprimir papel moneda y otra documentación oficial del Estado nacional. Por este hecho, el exfuncionario fue acusado de los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública y condenado a 5 años y 10 meses en agosto de 2018. También quedó inhabilitado para cargos públicos de por vida.
Acerca de la reestructuración de la Casa de la Moneda, encargada del diseño y la impresión de los billetes argentinos, entre otros documentos, señaló: “La mala administración de la gestión anterior representó un verdadero despilfarro de recursos con deudas que hoy ascienden a los 371 millones de dólares, un patrimonio negativo de 78 millones de dólares y un resultado bruto negativo de 20.500.000 dólares”.

Y añadió: “Cabe resaltar que la decisión del kirchnerismo de negarse a emitir billetes de mayor denominación desde el año 2020 se gastaron 4.700 millones de dólares en importar billetes. Por si no se entiende, se gastaron 4.700 millones de dólares en importar billetes para solventar la caza de la moneda, que es quien debería haber abastecido a la Argentina de estos billetes”.
En su explicación, Adorni además acusó a la gestión anterior de haber gastado “un dineral” para traer la plata del exterior porque las máquinas de la Casa de la Moneda “no daban abasto” para imprimir los billetes de mil pesos y definió la situación como “un delirio que representa fielmente lo que fue la gestión de Massa, Fernández y de la Presidenta del Instituto Patria, la señora Kirchner”.
Asimismo, detalló que, a estos gastos, se le suma la incorporación de 211 personas que hicieron crecer la dotación a más de 1.300 empleados y la financiación de cuatro inmuebles. Entre ellos un jardín de infantes llamado La Monedita, que gastaba en promedio 1.200.000 pesos por mes por alumno o por niño, según dijo el funcionario.
Fuente: diario Infobae