Legisladores del interbloque Unidos se presentaron ante la justicia para que el decreto quede sin efecto. Temen que el oficialismo reúna los votos en el recinto.
Mientras la agenda sigue copada por la captura de Nicolás Maduro, un sector de la oposición trabaja para dejar sin efecto el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que reestructuró –una vez más– la SIDE. A las intenciones de voltear el decreto en el Congreso, se le sumó una nueva vía: la judicial.
La semana pasada, el oficialismo sorprendió con la firma del DNU que reestructura la Secretaría de Inteligencia del Estado. El texto encendió las alarmas entre distintos bloques opositores, tanto en Diputados como en el Senado, porque, entre otros ítems, habilita a agentes de la SIDE a aprehender personas. De manera casi inmediata, referentes del Peronismo, Unidos y el FIT expresaron su rechazo en torno a la letra chica del texto.
Lo primero que hicieron fue tomar cartas en el asunto y enviarles notas a los presidentes de ambas Cámaras, Martín Menem y Victoria Villarruel, para que avanzaran en la conformación de dos comisiones bicamerales. Por un lado, la que monitorea los servicios de inteligencia. Por otro, la de Trámite Legislativo, que es la que debe pronunciarse sobre la validez –o no– de los DNU.
Por ahora, esa jugada no surtió efecto. “Nada, ni respuesta”, dijeron fuentes de Diputados a este medio. De todas maneras, esta parálisis no es lo que más le preocupa a los detractores del DNU. Es que la Ley 26.122, que regula este tipo de decretos, establece que, pasados los 10 días hábiles de su comunicación al Congreso, si la bicameral no se pronunció al respecto, ambos recintos quedan habilitados a tratarlo.
El asunto es que, para voltearlo, la oposición deberá reunir quorum en ambas Cámaras. Es decir, sumar 129 voluntades en Diputados y 37 en Senado. Saldada esa instancia, alcanza con una mayoría simple para rechazarlo. Vale recordar que, para que un DNU pierda fuerza de ley, debe ser rechazado por ambas Cámaras. En cambio, alcanza con que una lo avale para que quede blindado. La misión no es para nada sencilla.
Ahora bien, la oposición tiene dos preocupaciones. La primera es no construir la mayoría necesaria para voltear el decreto. La segunda es que el oficialismo inicie una carrera en sentido contrario. Es decir, que reúna los números para ratificarlo en una de los Cámaras y, así, la vigencia del texto quedaría garantizado.
“Van a ir a eso”, especularon en la oposición. “No hablamos de eso aun”, dijo una alta fuente de LLA de Diputados a este medio.
Hasta hace unos días, uno de los diputados que impulsa el rechazo al DNU estaba “esperanzado” con reunir los votos para rechazar la reforma de la SIDE. Pero confiesa que, con la irrupción de la crisis de Venezuela en la agenda, el asunto se “enfrió”.
De todas maneras, por los plazos que se deben respetar (Jefatura de Gabinete tiene 10 días hábiles para comunicar el DNU y los recintos deben esperar otros 10 días hábiles si la comisión no se pronuncia), la sesión recién se podría concretar en febrero.
Fuente: Ámbito