El gobernador ofreció una conferencia de prensa a propósito del fallo sobre YPF y agregó que "ahora festejan, pero jugaron para el contrario".
Axel Kicillof, encabezó una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno provincial para analizar la reciente decisión de la justicia de los EEUU favorable a la Argentina en la causa YPF. Tras conocerse que la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revirtió el fallo de primera instancia que obligaba a la Argentina a pagar US$ 16.100 millones a Burford Capital, el mandatario bonaerense fue categórico: “Observar al Presidente darle la razón a los buitres es riesgoso y contrario al interés de nuestro país”.
La decisión, que implica un fuerte alivio para las cuentas públicas, fue calificado por el propio Kicillof como inesperado. “El fallo favorable en favor de Argentina fue inesperado. El núcleo de la cuestión es la nacionalización de YPF y su resultado”, sostuvo.
Durante su exposición, el gobernador repasó en detalle la génesis del conflicto y vinculó la disputa judicial con el proceso de privatizaciones de los años 90. “Esta historia lleva 15 años. Nada tiene que ver con el gobierno actual ni con su ideología o tendencia. Durante los 90 se hicieron privatizaciones de empresas públicas cuyo resultado fue una calamidad para la Argentina”, afirmó.
En ese sentido, apuntó directamente contra el modelo privatizador: “La privatización de YPF condujo a un desastre absoluto para el país. De ser un país con superávit energético, pasó a ser uno que debió importar combustibles”. Según detalló, durante la gestión de Repsol la producción de petróleo cayó a la mitad y las reservas tanto de petróleo como de gas se desplomaron. “Lo que era el vaciamiento de la empresa más grande del país terminó generando un problema macroeconómico estructural”, sostuvo.
Kicillof remarcó que esa caída obligó al país a importar energía, generando un fuerte déficit externo: “Se pasó de un superávit energético de 6.000 millones de dólares a un déficit de 12.000 millones”.
El mandatario defendió la legalidad del proceso de recuperación de YPF impulsado en 2012. “Se siguieron todos los pasos que correspondían según la Constitución y las leyes. El Estado declaró de interés público el control de la compañía, tomó el 51% de las acciones y pagó una indemnización a Repsol por US$ 5.000 millones”, explicó.
También destacó el respaldo político que tuvo la medida: “La recuperación de YPF se votó en el Congreso con 208 votos a favor con pocas excepciones, como la del PRO que votó en contra porque Mauricio Macri cree que todo funciona mejor bajo gestión privada”, completó.
Kicillof fue contundente al defender la posición jurídica argentina: “La ley de nacionalización está por encima del estatuto de YPF privatizada. Cuando se aplica la ley de expropiación no se tienen en cuenta los contratos entre privados”.
En esa línea, celebró la decisión de la Cámara: “Hoy eso fue revertido, poniendo las cosas en su lugar. Esto demuestra que estuvo bien hecho”, subrayó y añadió: “Hay quienes siempre están del lado no solo de los privados, sino de los fondos buitres que atentan contra Argentina. Esto debería dejar una enseñanza: está primero la soberanía argentina y hay que defender el interés nacional“.
Fuente: Ambito