El delantero debió dejar la cancha por una molestia en su isquiotibial izquierdo y se esperan novedades sobre los resultados de su análisis médico.
Sebastián Driussi debió dejar la cancha en el entretiempo del empate de River ante Rosario Central y, como varias veces durante 2025, volvió a generar preocupación por una lesión muscular. El delantero será sometido a estudios clínicos, pero temen que haya vuelto a sufrir un desgarro.
El Gordo empezó el año como el centrodelantero titular del equipo. A pesar de no haber podido marcar y de ser parte de la increíble sequía de los atacantes del plantel, había tenido un buen desempeño. Importante para rebotar la pelota y generar sociedades por el medio, solo le faltaba el gol para arrancar su año pisando fuerte. Encima, el que anotó en el Gigante de Arroyito fue anulado por offside tras una jugada increíble.
Se lo había notado rápido, fino con la pelota e intenso para la presión ofensiva, pero durante el transcurso del primer tiempo frente al Canalla sufrió una molestia en su isquiotibial izquierdo. Reemplazado por Maximiliano Salas, hoy se realizará análisis médicos y en Núñez ya se preparan para perderlo por al menos tres semanas.
Después de una pretemporada fuerte, se esperaba que Driussi dejara atrás un 2025 plagado de lesiones. El buen inicio había generado optimismo, pero otra vez cayó lesionado y Marcelo Gallardo ya deberá buscarle reemplazante para el duelo ante Tigre del próximo sábado.
A priori, Salas es la alternativa principal; más atrás aparece Agustín Ruberto, que no suma minutos oficiales desde 2024 (sufrió una rotura de ligamentos a comienzos del año pasado), pero que es el único 9 natural del plantel.
Lo cierto es que desde su regreso a River a comienzos del año pasado a cambio de poco más de 10 millones de dólares, a Driussi le costó tener continuidad y regularidad. Cuando estuvo a pleno físicamente, llegó a ser la figura de aquella ráfaga de buenos resultados y buen juego del equipo entre abril y junio de 2025. La lesión en un tobillo durante el Mundial de Clubes le cortó el envión y nunca volvió a recuperar su nivel.
Un desgarro ni bien arribó, otro tras el mencionado esguince en Estados Unidos y la molestia actual, que podría derivar en una nueva ruptura fibrilar, son páginas de un historial clínico que, a esta altura, ya preocupa y mucho.
Fuente: TyC