Cada 8 de abril, la empanada tiene su propia celebración. Y no es casual: en Argentina no solo es un clásico indiscutido, sino también uno de los alimentos más elegidos a lo largo y ancho del país. Ya sea como entrada, compañera infaltable de una pizza o protagonista absoluta de la mesa, su presencia atraviesa generaciones, regiones y costumbres.
Según datos informados por APYCE (la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina), en nuestro país se consumen alrededor de 10 millones de empanadas por día. Lejos de ser una cifra exagerada, surge de un estudio realizado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, que analizó la venta de tapas a nivel industrial.
El resultado: cada argentino utiliza en promedio unas 50 tapas al año. Si a eso se le suma la producción hogareña, la elaboración propia de las pizzerías y casas de empanadas… el número escala hasta cifras verdaderamente impactantes.
Pero el fenómeno no es solo local. APYCE resalta que la empanada se posiciona entre los cinco alimentos más consumidos en Argentina, ocupando el tercer lugar. Incluso, plataformas de delivery la ubican como el segundo plato más pedido, solo detrás de la pizza.
El ranking de las favoritas
En cuanto a preferencias, los argentinos según indica
APYCE tienen sus elecciones bien marcadas. Las empanadas de «carne suave» se coronan en el primer lugar del podio con un 20% de preferencia, seguidas de cerca por las de «jamón y queso» en segundo lugar con un 19% (una mínima diferencia).
En tercer lugar se ubican las empanadas de «pollo» con un 11% de votos. Y en cuarto lugar, se encuentran las empanadas de «carne a cuchillo» con un 10%, seguidas de las de «humita» con un 7%, las de «verduras» con un 6% y las de «roquefort con jamón», «carne picante» y «capresse» con un 5% de preferencia cada una.

Por último, las empanadas de «cebolla», «calabaza» y «cheese burger» fueron elegidas por el 4% de los argentinos.
Más allá de los porcentajes, lo cierto es que cada provincia defiende su estilo: la tucumana, la salteña, la santiagueña… cada una con su identidad, su técnica y su fanatismo.
De tradición a industria global
El reconocimiento internacional también acompaña este fenómeno. La prestigiosa guía gastronómica Taste Atlas ubicó a la empanada tucumana como la mejor del mundo dentro de su ranking global de variedades, destacándola por su equilibrio entre tradición, técnica y sabor. Con una calificación de 4,4 sobre 5, se posicionó por encima de estilos de distintos países, consolidándose como una de las preparaciones más representativas de la gastronomía argentina a nivel internacional.

El crecimiento del consumo también impulsó una evolución en la producción. Hoy existen fábricas capaces de elaborar entre 80.000 y 120.000 empanadas diarias, gracias al desarrollo de maquinaria específica: amasadoras, laminadoras, cortadoras de tapas y armadoras automáticas.
Este avance no solo abastece la demanda interna, sino que acompaña la expansión internacional. La empanada argentina ya tiene presencia en ciudades de España, Portugal, Brasil, República Checa, Dinamarca, Alemania, Nueva Zelanda, Reino Unido, Estados Unidos & Francia, entre muchos otros destinos, consolidándose como un producto en pleno auge global.
De hecho, basta con buscar “empanadas argentinas” en plataformas digitales para comprobar que el fenómeno trasciende fronteras y sigue creciendo.
Fuente: Río Negro