Otra falsa alarma reciente ocurrió a principios de septiembre de este año, en el aeropuerto de Ushuaia. En ese confuso caso, un turista brasileño dio avisó a una azafata de que su acompañante, el legislador libertario Agustín Coto, estaba viendo en su celular contenido sobre el armado de una bomba.
Por ese motivo, el vuelo 1883 de Aerolíneas Argentinas que había partido desde Tierra del Fuego debió retornar a su lugar de despegue.
El hecho se volvió viral luego de que la actriz Carmen Barbieri y el periodista Marcelo Polino, quienes estaban en el avión, contaran la situación en las redes.
Coto, quien había tomado el vuelo hacia Buenos Aires para seguir temas de gestión vinculados a su provincia con el Gobierno nacional, finalmente dio su versión de lo sucedido.
“Hoy me pasó algo surrealista. Vuelo de Aerolíneas Ushuaia-Buenos Aires. Asiento 24 C. Avión lleno. Despegamos y el sujeto que estaba sentado al lado mío, en pleno despegue, se levanta y se va corriendo para atrás. Vuelve, se sienta de nuevo, vuelve a pararse y a irse al fondo del avión. Jamás había visto algo así”, contó en el inicio de su relato en redes sociales.
“Pasan unos minutos y nos anuncia el comandante que debíamos volver al aeropuerto de Ushuaia, sin aclarar el motivo (luego todo tendría sentido). Volvemos, aterrizaje y…a esperar en la pista. El tipo raro seguía atrás, con las azafatas. Mirando el teléfono me entero de que el avión había vuelto por una amenaza de bomba! Entre asustado y nervioso, esperé un rato más, charlando con los otros pasajeros (me da cagazo despegar, así que estaba recuperándome de los minutos de sufrir el despegue)”, continuó.
Entonces llegó el momento de mayor sorpresa, cuando vio que todas las miradas apuntaban a él. “Llega la policía de seguridad aeroportuaria a los minutos y ¡se llevan a un tipo que resulté ser YO! Operativo, protocolos de seguridad activados, perro detector de explosivos, etcétera. Todo bien. Falsa alarma. Me retienen, pregunto por qué y me dicen que ¡mi vecino de asiento me acusó de llevar una bomba! Surrealista”, contó sorprendido.
Luego detalló que la situación finalmente se distendió y el vuelo finalmente pudo salir sin inconvenientes a las 20. “Al turista brasilero inventor de situaciones bombisticas (y bombásticas) no lo dejaron subir al avión”, afirmó y cerró con una moraleja: “Hay que evitar viajar en aviones sentado al lado de colifas”.
Fuente: diario Clarín