Lo aseveró el vocero de CAME, Salvador Femenia. “El consumo sigue muy restringido, muy selectivo y muy de la compra diaria”, remarcó.
De acuerdo al último relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme registraron en abril una caída del 3,2% interanual a precios constantes. La contracción mensual fue del 1,3% y acumula una baja de 3,5% en el primer cuatrimestre de 2026.
“Completamos 12 meses consecutivos de caída en promedio en el comercio minorista. Esto se mantiene así y no hay novedad respecto de las cuestiones que provocan esta caída”, enfatizó esta mañana en diálogo con Radio Altos el vocero de CAME, Salvador Femenia, respecto de que no se vislumbran cambios en los factores que están provocando la caída en las ventas.
Recalcó que se trata de la situación del comercio minorista, de cercanía, los pequeños supermercados, es decir, lo barrial y lo que representa a la gran mayoría del comercio a nivel país.
Entre los rubros más afectados, mencionó Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-12,3%); Perfumería (-7,2%); Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (-4,2%).
“Esto confirma una tendencia de los últimos meses, el consumo que más o menos se mantiene o que registra caídas más atenuadas tiene que ver con lo esencial”, recalcó y señaló que el sector farmacias tuvo un comportamiento positivo por una cuestión temporal y la aparición de enfermedades respiratorias.
Feminia afirmó que el consumo sigue muy restringido, muy selectivo, muy de la compra diaria, de segundas y terceras marcas: “la gente busca precios, busca poder acceder a algunos productos que necesita, e inclusive en algunos productos se ve la renta fraccionada”.
Sobre los motivos de esta caída sostenida en las ventas desde hace un año, analizó que responde a la baja persistente en términos reales del salario, a que las actualizaciones por paritaria de los sueldos, sobre todo de trabajadores los registrados, están por debajo de los índices de inflación y también le quitan a las familias poder adquisitivo. Sumó a los factores, el aumento de tarifas y a que las tasas de interés todavía no tienen un nivel competitivo para ser impulsor del consumo. “Mientras estas variables no se modifiquen, no vamos a tener una reactivación del mercado”, subrayó.
Respecto de las expectativas de las y los comerciantes, el informe de CAME refleja que el 49% de los encuestados consideró que la situación económica de su negocio se mantendrá igual durante los próximos 12 meses, mientras que el 37,2% espera una mejora y el 13,8% proyecta un empeoramiento.
“Yo creo que hay más esperanzas que expectativas; la gente piensa que le va a ir un poco mejor y que se está tocando el piso. Es una percepción que tiene la gente que por ahora no lo podemos verificar en la realidad”, sostuvo.
Y, por último, aseveró que sigue habiendo cierre de comercios y que cierto porcentaje no menor se recicla, aunque señaló que se trata de emprendimientos que también tienen que hacer un gran esfuerzo para mantenerse y que algunos no lo logran.
“Venimos de muchos años de una situación bastante complicada, con lo cual el pequeño comercio se va quedando sin espaldas para resistir”, resumió.
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