Los Obispos de la región patagónica lanzaron un duro comunicado para cuestionar las irregularidades durante las audiencias que se realizaron durante el debate de la reforma de la Ley de Glaciares.
En el escrito, señalaron que “la participación democrática está amenazada al igual que el hielo y el agua“. Para profundizar sobre este tema, Monseñor Roberto Álvarez (de Rawson), dialogó con Radio Altos y dijo que “estas pseudo audiencias se generan a veces para cumplir con la ley, pero tampoco se cumple”.
No dudo en aseverar que “esa metodología que hoy asombra, es habitual porque no dejan entrar a todo el mundo. Acá es común que haya presión del contenido, que se chifle o se ponga nervioso a quien está exponiendo”.
Sin embargo manifestó que no es algo único de estos tiempos: “Hoy emerge en la Cámara pero podemos hablar de los últimos 10 o 15 años con todos los gobiernos nacionales y provinciales, que tienen el mismo manual de procedimiento”. “Intentar que no haya participación, amedrentar, que haya gente a los gritos con bombos en la entrada”, añadió.
Asimismo subrayó que sería “temerario apuntar a un determinado grupo”, pero “sí decimos que concluyen en una metodología que toca la división de poderes en desmedro de audiencias claras. Hay un modo de accionar que desdibuja lo democrático, institucional, participativo“.
En otro punto, Álvarez pidió “quitarse de la cabeza la mirada de la Patagonia llena de agua ya que gran parte es árida y el agua potable es escasa“. Al respecto explicó que en ciudades y pueblos que están desde la mitad de las provincias hacia el mar, la llegada del agua dulce es a través de ríos inestables. Por eso criticó la falta de conciencia, de conocimiento o la ambición.
Reconoció que en la habitual reunión de febrero con delegados de las diócesis “nos tragaron los temas ambientales porque la Patagonia está atravesada por esas cuestiones”. “No tocamos directamente lo ambiental, pero nos animamos a meternos en lo institucional, y acá han empiojado lo institucional, claramente”, deslizó.
Por otro lado, exigió “estar entre la gente, con los pies sobre la tierra caliente y 30 centímetros de cenizas” y agregó que “falta lo institucional regulando desde hace bastante tiempo”.
Por último sentenció: “No querría estar en los zapatos de nadie que gobierna, porque entiendo que en las dificultades financieras a veces estos caminos te solucionan parte del problema. La misma gente que marcha en un tema ambiental es la misma que no va a tener paciencia si no le pagas el sueldo”.
Y cerró al opinar que “no puede ser que el progreso en nuestra provincias esté poniendo en el altar las cuestiones de medio ambiente”.
