“Estamos todos tristes, pero es algo que lo vamos a ir superando”, afirmó el Lic. en Psicología Carlos Graiño.
Angustia, tristeza, incertidumbre, son sentimientos generalizados en la sociedad bahiense tras la trágica inundación del 7 de marzo.
“Por como fue y por cómo irrumpió, lo que vivimos lo podemos definir como un efecto traumático. Es algo que justamente irrumpe desde lo inesperado y que en un primer momento no tenemos forma de responder y quedamos en un estado de perplejidad. En el momento que lo estábamos viviendo no sabíamos si sobrevivíamos o no”, expresó el Lic. en Psicología Carlos Graiño.
Explicó que cada persona afronta esos estados de distintas maneras y por eso hay quienes que ya pudieron superar esos traumas y otros, por ejemplo, tienen ataques de pánico.
“Más allá de lo que a cada uno le pasa, en general y en la sociedad este tipo destituciones deja un estado de angustia, de tristeza, de incertidumbre. El trauma es algo que se revive cada vez que pasa algo parecido”, aseveró.
Por eso, manifestó que Bahía Blanca no es la misma que antes del 7 de marzo. A modo de ejemplo, planteó que en horas de la noche es muy poca la gente que circula: “Es como que la gente termina de trabajar y no tiene ganas de hacer otra cosa, quiere irse a su casa. Estamos todos tristes, pero lo importante es que lo vamos a ir superando”, remarcó.
En ese punto, hizo hincapié en que de este tipo de situaciones traumáticas no se sale solo y que la única manera de superarlas es con ayuda de familiares, de amigos, de instituciones, de profesionales.
“Es muy importante que si alguna persona está padeciendo situaciones de que no puedo dormir, que tiene ataques de pánico, miedo, o que no puede salir a la calle, que pida una ayuda”, subrayó.
Y envió un mensaje esperanzador: “Vamos a salir, soy totalmente optimista en que estas consecuencias las vamos a superar, más los bahienses que somos muy solidarios, que en los momentos difíciles estamos estamos ahí ayudando al otro”.