El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, calificó este jueves como “puro marketing político” el proyecto del Gobierno nacional que busca bajar la edad de imputabilidad de 16 a 13 años y advirtió que la iniciativa “no viene a resolver ningún problema real”, sino que “alimenta la grieta frente a una sociedad que está esperando respuestas serias y profesionales frente al delito”.
En diálogo con Ámbito, el funcionario advirtió que si hoy se baja la edad de imputabilidad a los 13 años, las organizaciones criminales buscarán directamente chicos de 11 o 12, al considerar que “el crimen organizado siempre se adapta a las reglas del sistema”. “Ya vemos menores cada vez más chicos involucrados en hechos violentos. Cambiar la edad solo corre el límite hacia abajo”, sostuvo.
“Si mañana se baja a 13, pasado mañana la discusión va a ser si bajamos a 11 o 12 años, porque las bandas siempre van a ir a buscar al que queda afuera del sistema penal”, insistió. “El problema no es la edad, sino cómo evitamos que los pibes terminen cometiendo homicidios”, sostuvo el ministro, al tiempo que cuestionó que el debate vuelva a centrarse en una modificación normativa aislada, sin políticas integrales detrás.
Según detalló, de alrededor de 1.020.000 investigaciones penales iniciadas por año, unas 20 mil corresponden al fuero penal juvenil, lo que representa apenas el 2,5% del total de causas. En el caso de los homicidios, la participación de menores alcanza al 8,3%, una cifra que, según remarcó, “hay que abordar con seriedad y no con slogans”.
Alonso subrayó que la idea de que los menores que cometen delitos graves quedan impunes es falsa. “No es que los dejamos libres”, enfatizó, y puso ejemplos concretos: “Los miembros de la denominada ‘Banda del millón’, de San Isidro, que torturaba abuelos para robarles, está completamente encerrada en institutos. Lo mismo en Chascomús, con el chico que cometió un homicidio con una barra de hierro”.
En ese contexto, detalló que en 2025 hubo 19 homicidios cometidos por menores de 16 años en territorio bonaerense, frente a 24 en 2024, lo que representa una baja cercana al 20% desde la implementación del programa provincial Entramados que dispuso el gobernador Axel Kicillof. En el grupo de 16 y 17 años, los casos pasaron de 63 a 61. “Esos 19 pibes hoy están encerrados en institutos. El Estado intervino”, insistió.
“Si bajamos la edad a 13, se termina la discusión ahí, pero no se resuelve el problema. Los menores que aprehendemos son siempre los mismos. Nadie llega por primera vez a la comisaría por un homicidio: antes hubo robos, contravenciones, peleas. La primera vez que el pibe cayó por una pavada, el Estado miró para otro lado y lo dejó seguir”, explicó. Por ello, analizó que “es necesario entender que lo único que corrige esto es una sanción efectiva en la primera vez que entran a una comisaría”.