Para Maristella Svampa, el modelo de Milei tiene como objetivo “la captura corporativa del Estado”
La socióloga tildó al presidente de “outsider demente” y expuso que La Libertad Avanza “propone destruir todo”.
En el marco de su participación en el Primer Congreso Internacional Floreal Ferrara en la UNS y de la presentación del trabajo del Equipo Transiciones “¿Cómo reconstruir el país que nos queda? Propuestas para una agenda de transformación justa y popular” que será hoy a las 18, en 11 de abril 461, en la UTN, Maristella Svampa visitó esta mañana los estudios de Radio Altos.
A lo largo de la charla se refirió a la policrisis que atraviesa el mundo, al avance de la ultraderecha y su correlato en Argentina con el Gobierno de Javier Milei, y a la propuesta desde el grupo Transiciones, que lo integran 40 profesionales de distintas ramas, de construcción de un Estado ecosocial.
A continuación las frases más destacadas de Maristella Svampa:
“Hablo de policrisis para referirme a cómo están entrelazadas las crisis en sus diferentes dimensiones, desde el agravamiento de la crisis climática, la expansión de las desigualdades, la concentración en los tecnomagnates o los superricos, la expansión de las extremas derechas y la erosión de la democracia”.
“Argentina es un laboratorio de las extremas derechas a nivel global y un laboratorio de las desigualdades”.
“El proyecto de Milei es de destrucción a gran escala; destruye derechos laborales, a la salud, a la educación pública y ambientales”.
“No se trata solamente de negacionismo climático, es el desmantelamiento de todas las regulaciones protectoras y la expansión del extractivismo a niveles inusitados”.
“No hay posibilidad de pensar una transformación ecosocial si no articulamos las demandas de justicia social con las demandas de justicia ambiental”.
“El mundo se está moviendo, las extremas derechas no son invencibles”.
“En nuestro país todavía está instalada una extrema derecha fanática y absolutamente destructiva de la mano de Federico Sturzenegger”.
“El Gobierno avanzó con 16.000 desregulaciones que implicaron la destrucción de derechos a gran escala y la captura corporativa del Estado”.
“Al desregular no es que el Estado desaparece, queda en manos de las grandes corporaciones que fijan las tarifas. Para eso vino Sturzenegger, por segunda vez; ahora recargado”.
“El Gobierno de Milei tiene mucha afinidad con los tecnomagnates que hoy pretenden dominar el mundo y que consideran que el capital tiene que tener vía libre para fluir y definir la expansión de las fuerzas productivas”.
“Es una extrema derecha que considera que combate no sólo la idea de democracia, sino también la de igualdad, que promueve la expansión y la legitimación de las fuerzas de la desigualdad, y que considera que la desigualdad es el motor de la historia”.
“El Gobierno de Milei no sólo ha instalado un lenguaje tóxico, obturando la conversación política democrática, sino que además, está instalando un régimen afectivo destructivo”.
“Se instaló un nuevo paradigma de la política donde la agresión, la descalificación y la estrategia de deshumanización del otro es la clave”.
“Las redes sociales que son instrumentadas y manipuladas por la extrema derecha promueven la polarización”.
“La extrema derecha lo que hace es manipular las emociones para generar conductas extremas”.
“Una polarización asimétrica, afectiva, que destruye y erosiona el tejido social; pone el acento en el narcisismo de masa, en lo individual, destruyendo toda conexión con lo colectivo”.
“No es solamente el individualismo propio del neoliberalismo, esto va más allá, va a la destrucción total de los derechos, de los territorios, de las poblaciones”.
“Este modelo de la ultraderecha es una articulación entre revisionistas y negacionistas de todo tipo, como Trump, Milei y Bolsonaro, que buscan expandir el capitalismo sin límite”.
“Los tecnomagnates apuntan a la expansión de las fuerzas productivas, a la superación a través del desarrollo de la frontera tecnológica, ir más allá de la humanidad, lo poshumano, lo transhumano”.
“Los tecnomagnates no están pensando en que se salve toda la humanidad, sino ellos”.
“Hay dos proyectos de muerte, los de los tecnomagnates y los de la ultraderecha”.
“Estamos viviendo tiempos extremos que hace cinco años eran inimaginables y no es exageración. Las llamo narrativas pancapitalistas del fin”.
“Puede estallar en cualquier momento este modelo inestable. Hoy se habla más de la inteligencia artificial, pero está el peligro de una guerra, de una nueva pandemia”.
“Hay un intento de las extremas derechas de colonizar el sentido común y de alguna manera, llevarlo hacia lo peor, a los peores sentimientos, a la ira, la frustración, el odio”.
“Hay que buscar cambiar el régimen afectivo. La solidaridad, la reciprocidad, la interdependencia son las que marcan la posibilidad de sostenibilidad de la vida”.
“En Argentina la población se está dando cuenta de que el Estado no es el enemigo, que el reconocimiento de derechos es un obstáculo para la realización personal”.
“En Argentina el fracaso del gobierno anterior, más la salida de la pandemia, generaron un caldo de cultivo para una frustración y todo fue captado y capturado por un outsider demente y un partido político que se propone destruir todo”.
“La caída de la imagen de Milei es cada vez más alta, pero sobre todo la gente está cuestionando qué votó y hacia dónde va este proyecto”.
“A nivel nacional Milei expresa lo que a nivel global plantean las extremas derechas y los tecnofascismos”.
“Los tecnomagnates se han vuelto fascistas y apuestan a más desigualdad, no solo social, sino también ambiental”.
“Necesitamos un Estado ecosocial que reorganice de alguna manera dentro de este ideal de justicia social y ambiental, y dentro de las fronteras planetarias y que las haga sostenible”.