Así se reveló durante el 54° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria. "Las condiciones de hacinamiento, pobreza, indigencia y malnutrición, agravan el problema".
La Argentina cuenta con pruebas que detectan la tuberculosis en dos horas y un tratamiento gratuito de seis meses que permite curarla. Sin embargo, algunos indicadores de la enfermedad, como los casos en chicos y las fallas terapéuticas, volvieron a niveles similares a los de comienzos de los años 80, durante la dictadura.
Así lo señala un estudio presentado en el 54° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, que analizó la enfermedad entre 1980 y 2025. El retroceso se produce mientras el Estado nacional redujo su estructura de coordinación y la partida específica para prevención y control llegó a abril sin ejecución.
“Hoy tenemos una capacidad de intervención mucho mayor: pruebas moleculares, casi 580 centros de diagnóstico, profesionales formados y tratamientos efectivos, pero algunos indicadores muestran un retroceso de aproximadamente 45 años”, dice a elDiarioAR Andrés Burke Viale, neumonólogo y co-coordinador de la sección Tuberculosis de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR). “En aquella época, después de la descentralización de la administración sanitaria hacia las provincias durante la dictadura, los resultados no eran satisfactorios”, agrega.
Los casos nuevos y las recaídas pasaron de 10.896 en 2020 a 17.283 en 2025, casi un 60% más, según el Boletín Epidemiológico Nacional. Hasta la semana 40 de 2026 se acumulaban 11.286 casos, un 18% más que la mediana de 2022-2025 para el mismo período. El Ministerio de Salud atribuye la tendencia a los “determinantes sociales y sanitarios” y a la recuperación de la detección.
“Ya es el quinto año consecutivo que aumentan los casos, con lo cual este ya no es el efecto de la pospandemia, sino hay una circulación real de bacterias que se están contagiando”, explica en diálogo con elDiarioAR Santiago Jiménez, coordinador médico de la Casa Masantonio, un centro del Hogar de Cristo en Barracas que trata la enfermedad. “En algunas zonas ya superan los 100 casos cada 100.000 habitantes. Eso es una alta carga y queda diluido en la estadística nacional”.
“Creo que vamos a terminar nuevamente con unos 17.000 o 18.000 casos”, estima Burke Viale. “Y hablamos solamente de las personas a las que logramos diagnosticar”.
Entre los menores de 15 años, las notificaciones crecieron a un promedio del 19,1% anual entre 2020 y 2024, según el Ministerio de Salud. “Cuando un niño de cinco años tiene tuberculosis, generalmente significa que nadie sospechó que su madre, su padre, sus abuelos u otro adulto responsable de su cuidado tenía la enfermedad”, explica el neumonólogo. “El niño termina siendo la puerta de entrada al sistema sanitario cuando, en realidad, es el último eslabón de la cadena”.
“Las condiciones de hacinamiento, pobreza, indigencia y malnutrición agravan el problema”, dice Burke Viale.
Fuente: Diario Ar