Binance aseguró que destinará más de USD 6.340 millones para reponer los activos sustraídos en el hackeo que afectó sus billeteras digitales.
La plataforma sostiene que los clientes no sufrirán pérdidas porque utilizará reservas propias, incluido su fondo de emergencia SAFU, y comprará las criptomonedas que falten para restablecer los saldos.
El ataque drenó cerca de USD 6.300 millones en bitcoin, ether, USDT, USDC y otros tokens desde billeteras operativas de la empresa. La salida de fondos ocurrió en unos 20 minutos, según la información difundida sobre el incidente. Mientras termina las verificaciones de seguridad, Binance mantuvo habilitados los depósitos y suspendió de forma temporal los retiros.
En una actualización remitida a CoinDesk, Binance señaló que separó más de USD 6.340 millones para atender el incidente. De ese total, USD 5.000 millones ya estaban disponibles en las mismas criptomonedas afectadas para reponer en las cuentas de los usuarios, afirmó la empresa en un comunicado. La compañía indicó que adquiere el remanente mediante mercados públicos y operaciones extrabursátiles, conocidas como OTC, para que las reservas coincidan con los activos que perdieron los usuarios.
La diferencia es relevante para quienes mantenían fondos en la plataforma. Binance no plantea convertir los saldos de clientes a efectivo ni distribuir un monto equivalente entre los afectados, sino reconstruir las existencias de los tokens robados. De ese modo, asegura que podrá reponer cada cuenta con el mismo tipo y cantidad de activos que figuraban antes de la intrusión.
El mecanismo tampoco contempla usar los depósitos de otros usuarios para cubrir el agujero. La empresa afirma que el dinero y las criptomonedas destinados a la compensación proceden de recursos corporativos. A esa base se sumarán las adquisiciones necesarias para recomponer las billeteras desde las que la plataforma registra los saldos de sus clientes.
Además, cerca de USD 3.000 millones fueron congelados o protegidos con la colaboración de emisores de stablecoins y otras firmas de la industria. Esos activos no forman parte de los más de USD 6.340 millones que Binance dice haber apartado para la reposición. Por lo tanto, una recuperación posterior de esa suma podría mejorar la posición de la compañía, pero no es el respaldo sobre el que basa su promesa inicial a los usuarios.
SAFU es el respaldo de emergencia, pero no la única fuente de cobertura
Una parte de los recursos comprometidos proviene del Secure Asset Fund for Users (SAFU), la reserva de emergencia que Binance creó en 2018. El fondo se nutrió históricamente con un porcentaje de las comisiones de negociación y fue diseñado para responder ante situaciones excepcionales, como ataques o fallas que comprometan activos de clientes.
En 2026, el SAFU pasó a estar compuesto íntegramente por bitcoin, luego de que la empresa convirtiera a esa criptomoneda los otros activos que integraban la reserva. La firma presenta esa decisión como una forma de concentrar el respaldo en un activo visible en la cadena de bloques. El fondo se mantiene separado de las cuentas utilizadas en la operación diaria y, según la información corporativa de Binance, una parte también sirve como reserva de capital para sus obligaciones regulatorias en Abu Dabi.
El SAFU no cubre por sí solo un robo de esta magnitud. Según The Wall Street Journal, el fondo tenía USD 1.230 millones en bitcoin el jueves, una cifra inferior al valor total de los activos sustraídos. Por eso, la cobertura anunciada combina esa reserva con las tenencias corporativas ya existentes y con las compras de tokens que la empresa debe completar en el mercado.
Binance había señalado que repondría el fondo si el valor de sus bitcoin descendía por debajo de unos USD 800 millones. En este caso, su rol es el de una primera capa de protección dentro de un esquema más amplio. El resto de los recursos prometidos procede de las reservas propias de la compañía, que incluyen activos no vinculados directamente al SAFU.
La empresa plantea una compensación de uno a uno. Bajo ese esquema, las pérdidas no deberían trasladarse a los clientes porque el déficit se cubriría con capital de Binance, el SAFU y las compras pendientes de criptomonedas. La afirmación depende de que la plataforma logre adquirir el volumen faltante y reponga de manera efectiva las billeteras afectadas antes de normalizar por completo sus servicios.
La reposición puede requerir más tiempo en los tokens con menor liquidez. Entre los activos afectados hubo monedas de mercados reducidos, cuyo precio puede moverse con fuerza ante órdenes de compra elevadas. Aun así, Binance sostiene que recurrirá tanto a mercados abiertos como a operaciones OTC para limitar el impacto de esas adquisiciones y obtener los activos requeridos.
La compañía también anticipó que verificará públicamente sus tenencias mediante su sistema de prueba de reservas. Esa comprobación busca mostrar que las billeteras vuelven a contener activos suficientes para respaldar los saldos registrados en las cuentas. La prueba no sustituye la reposición, pero permitiría a los usuarios seguir el estado de las reservas una vez que se complete el proceso.
Binance prevé reanudar los retiros tras completar los controles de seguridad
En lo inmediato, Binance debe terminar la revisión de sus sistemas, identificar los puntos de acceso que permitieron la intrusión y completar la compra de las criptomonedas que todavía falten. La empresa había estimado que los retiros podrían restablecerse en un plazo de entre 45 y 48 horas, aunque esa previsión queda sujeta a la finalización de los controles de seguridad.
La plataforma mantendrá los depósitos abiertos mientras avanza con esas tareas y prometió difundir actualizaciones sobre la recuperación. El próximo paso para los clientes será la reanudación de los retiros y la verificación de que sus saldos permanecen íntegros, mientras Binance intenta recuperar los activos bloqueados y refuerza sus mecanismos de custodia.
Fuente: diario Infobae