El medio británico subraya las dos caras de la economía libertaria: inflación que bajó, pero con recesión y costo social en la economía real.
A pocas semanas de que el mandato de Javier Milei cumpla tres años, en la Argentina, al mejor estilo del villano de Batman, conviven dos caras: por un lado la estabilización de las cuentas del Estado nacional y la baja de la inflación, que convive con una economía con caída de la actividad, retroceso del empleo formal y un deterioro marcado del consumo y del ingreso de buena parte de la población.
El escenario no se limita a un diagnóstico abstracto, sino que impacta de lleno en las posibilidades de reelección del presidente Javier Milei el próximo año. Varias encuestas señalan que la oposición mantiene su competitividad de cara a los comicios, y diversos analistas de la city advierten que ese incipiente riesgo político influye en el alza que registró el riesgo país en los últimos días.
La evaluación forma parte de un artículo del Financial Times, titulado “Milei’s economic reforms under pressure”, en el que se analizan las repercusiones del plan de austeridad, desregulación y apertura económica que lleva adelante el Ejecutivo argentino.
Entre los testimonios recogidos por el medio británico destaca el de Claudia Rochelin (65), librera del centro porteño. Aunque respaldó a Milei en las urnas en 2023 y valoró el freno a la inflación de tres dígitos, sostiene que la falta de clientes es ahora su principal inquietud: “Esto no termina de arrancar. ¿De qué me sirve que los precios se mantengan si nadie viene a comprar?”.
La administración Milei muestra algunos indicadores que contrastan con la inestabilidad que atravesó la Argentina en los últimos años: subrayan que el país registra superávit fiscal, la inflación bajó desde un pico cercano al 300% hasta el 34% y se redujeron los costos de financiamiento.
A la vez, el Gobierno libertario destaca que el desarrollo de proyectos mineros y energéticos, sumado al fuerte crecimiento de las exportaciones de soja y carne, comenzó a alentar el ingreso de dólares, un factor que históricamente desencadenó crisis recurrentes en la Argentina.
De acuerdo con el Financial Times, la disciplina fiscal y la agenda de reformas le devolvieron la “solidez al frente financiero argentino tras años de inestabilidad“. Sin embargo, el medio británico advierte que el costo del ajuste repercute con fuerza en la economía real y en el consumo de los argentinos.
Cabe precisar que JP Morgan considera que la economía podría haber ingresado en una recesión técnica, definida por dos trimestres consecutivos de caída del producto interno bruto. La demanda de consumo se debilitó bajo el efecto de la política monetaria restrictiva y la reducción del gasto público.
Según datos de la consultora Equilibra citados por el medio, los salarios reales permanecen cerca de 10 % por debajo de los niveles de comienzos de 2023. Además, las cifras oficiales registran la pérdida de unos 300.000 empleos formales desde el inicio de la actual gestión.
Fuente: Ámbito