El Observatorio de Tierras publicó su décimo informe que se titula “La ventana temporal que abrió la Corte y una pista para entender la gravedad del problema”.
En el documento señalaron que el día 29 de septiembre el máximo tribunal derogó de hecho la Ley de Tierras; 10 días después, el 9 de octubre, dictó una “suspensión provisoria” del artículo 154 del DNU 70/2023, restituyendo de manera transitoria la norma. “Es decir, la protección del territorio nacional frente a la presión de los capitales extranjeros está en una situación sumamente inestable hasta tanto no se rechace de manera definitiva el DNU 70 en la Cámara de Diputados”, enfatizaron.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos, Micaela Medero Larrosa, profesora de Historia, investigadora del Programa sobre Historia Agraria e integrante del Observatorio, afirmó que lo que era una sospecha se terminó confirmando: “la ventana temporal fue abierta para beneficiar el avance de capitales extranjeros sobre nuestro territorio”.
Subrayó que luego de que la Corte revocara el fallo de la Cámara Federal de La Plata que había declarado inconstitucional la derogación de la Ley de Tierras, aparecieron inmobiliarias ofreciendo venta de tierras a extranjeros.
“La ventana de diez días que abrió la Corte Suprema resultó una oportunidad fenomenal para concretar ventas de tierras que, hasta ese momento, la ley prohibía. Eran operaciones vedadas por alguna de estas razones: tierras que contenían lagos, ribereñas o se ubicaban en zonas de frontera, departamentos donde la tierra extranjerizada ya superaba el 15%, la superficie que se buscaba adquirir excedía los límites que fija la norma, o el territorio en manos de una misma nacionalidad extranjera superaba el 30%. Basta un caso para dimensionar la gravedad del asunto”, alertaron desde el observatorio.
Medero Larrosa indicó que en el caso particular de la inmobiliaria rural de Loma Alta Propiedades ofrecía, entre otros, campos con lagos y campos en zonas de frontera, es decir, todo lo que prohibía la Ley de Tierras.
Aclaró que no hay confirmaciones respecto de si la inmobiliaria concretó alguna venta a extranjeros porque como no estaba vigente la Ley de Tierras, no tenían la obligación de declararlo.
“Nos vamos a enterar cuando aparezcan los cercos en los lagos, en las montañas, cuando efectivamente tomen posesión sobre esos territorios”, advirtió.