Un hombre fue condenado a 27 años de prisión tras ser hallado culpable de cometer abusos sexuales graves contra su hija y su sobrina, ambas menores de edad.
Según la investigación realizada por la UFIJ Nº 3 a cargo de la fiscal Agustina Olguín, los hechos ocurrieron entre 2021 y principios de 2025, cuando una de las víctimas tenía entre 7 y 10 años. En los momento en que la niña quedaba al cuidado de su padre, éste aprovechaba para someterla a distintas situaciones abusivas, tapándole la boca para que no llorara.
Además, en febrero de 2024, el imputado besó en la boca a su sobrina de 4 años, cuando se encontraba solo con la pequeña.
Las juezas Claudia Cecilia Fortunatti y María Mercedes Rico, junto al juez Eugenio Casas, desestimaron los planteos de la defensa vinculados con la posible violación del principio de congruencia y el derecho de defensa al incorporar como “hechos nuevos” el contexto de violencia de género y el contagio de una enfermedad de transmisión sexual a la hija, y confirmaron la gravedad de los hechos juzgados.
Para fijar el monto de la pena, los jueces del Tribunal en lo Criminal N° 2 consideraron múltiples agravantes planteados por la fiscalía. Destacaron el marco de violencia de género, el aprovechamiento del vínculo familiar y de la guarda, la corta edad de las niñas y la marcada superioridad física y psíquica que ejercía el imputado sobre ellas.
Y se valoró de forma determinante la extensión del daño. En el caso de su hija, los abusos provocaron el contagio de una enfermedad de transmisión sexual que derivó en cirugías, internaciones e interrupción escolar. En relación a su sobrina, se acreditaron alteraciones del comportamiento y la necesidad de tratamiento psicológico.
El tribunal computó además la extrema vulnerabilidad de la hija, quien no contaba con otra figura de referencia paterna y presentaba dificultades cognitivas, lo que redujo su capacidad de defensa.