Cientos de personas acampan desde la noche del sábado en la Puerta del Sol, en Madrid, para reclamar medidas frente a la crisis habitacional y protestar por el desalojo de Maricarmen, una mujer que tuvo que abandonar el departamento que alquiló durante 70 años.
La movilización fue impulsada tras el desalojo y, según explicó Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, los manifestantes tienen previsto permanecer en el lugar hasta alcanzar una serie de objetivos vinculados con las políticas de vivienda.
“Hay un clamor social para que haya vidas dignas y para que las ancianas se mueran en paz en su casa y no haya ninguna Maricarmen más”, sostuvo Del Río. La dirigente aclaró que, pese a la continuidad de la protesta, no se trata de una acampada indefinida.
La concentración generó un enfrentamiento político entre el Ayuntamiento de Madrid y la Delegación del Gobierno. El Ayuntamiento reclamó que se restablezca la normalidad en la Puerta del Sol y responsabilizó al organismo estatal por permitir la instalación de los manifestantes.
En un comunicado, el gobierno municipal cuestionó el operativo policial y pidió explicaciones sobre el retiro de efectivos de la Policía Nacional cuando comenzaron los asentamientos. Además, calificó la acampada como “ilegal” y recordó el antecedente de las protestas del 15M de 2011, cuando, según el Ayuntamiento, los desalojos fueron coordinados por la Delegación del Gobierno.
El Ayuntamiento también sostuvo que el mantenimiento del orden público durante las movilizaciones corresponde a la Delegación del Gobierno y reclamó conocer si la retirada de los agentes respondió a una orden directa de ese organismo.
Fuente: C5N