El canalla le ganó a Estudiantes en una tarde que terminó con un escándalo y empujones entre los jugadores.
Rosario Central es el nuevo campeón de la Supercopa Internacional. El Canalla dio vuelta un partido increíble, que lo comenzó perdiendo desde el minuto 1 con gol de Alexis Castro, y con un Ángel Di María intratable, que metió un golazo de tiro libre y convirtió un penal polémico que dio el árbitro Darío Herrera, se llevó la final en el estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero. Sobre el cierre, Julián Fernández liquidó el partido, selló el 3-1 definitivo y desató la fiesta de Rosario Central, en una tarde que terminó con un escándalo y empujones entre los jugadores.
La definición de la Supercopa Internacional, entre el campeón del Trofeo de Campeones (el Pincha) y el de la Tabla Anual (el Canalla) comenzó con máxima intensidad y un golpe de entrada para el conjunto platense. Apenas al minuto de juego, Joaquín Tobio Burgos desbordó por la banda izquierda y envió un centro al corazón del área; allí, Guido Carrillo asistió a Alexis “Pucho” Castro, quien definió con precisión de zurda para marcar el 1-0 tempranero a favor de Estudiantes.
A la desventaja inicial se le sumó una seguidilla de lesiones para el equipo dirigido por Alexander Medina. A los 11 minutos del primer tiempo, Gabriel Neves debió retirarse del campo por una dolorosa lesión en su antebrazo tras una mala caída. En su lugar ingresó Jalil Elías, pero tan solo siete minutos después este último también sufrió un fuerte golpe en la rodilla y tuvo que ser reemplazado por Fabricio Pérez, obligando al cuerpo técnico del Pincha a agotar dos ventanas de cambios de forma insólita en menos de 20 minutos de juego.
Frente al desconcierto del rival, Rosario Central aprovechó el envión para emparejar las cosas gracias a la jerarquía de Ángel Di María. A los 22 minutos, Fideo metió un golazo de tiro libre que se clavó en el ángulo del arco custodiado por Fernando Muslera para poner el trámite 1-1. Sobre el cierre del primer tiempo, tras una revisión convocada por Jorge Baliño desde el VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó un polémico penal por una falta de Leandro González Pirez sobre Enzo Copetti; desde los doce pasos, Di María engañó al arquero y dio vuelta el resultado para el 2-1 con el que se fueron al descanso.
En la segunda mitad, el desarrollo del trámite se volvió trabado, con un Central replegado que buscó cuidar la diferencia y salir de contra. Estudiantes empujó en busca de la igualdad con los ingresos de Adolfo Gaich y Lucas Alario en el ataque, acumulando centros al área que chocaron contra la solidez defensiva del Canalla. En el minuto 50 del complemento, con Muslera volcado a buscar el milagroso remate en el área rival, Julián Fernández capitalizó una rápida contra y definió desde lejos para sellar el 3-1 definitivo.
El festejo del gol decisivo desató un cierre escandaloso en Santiago del Estero. Las discusiones en el campo derivaron en empujones y agresiones físicas entre los planteles que continuaron de camino al túnel de vestuarios. La tensión alcanzó su punto máximo con el ingreso del presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, al campo de juego para reclamar acaloradamente al juez Darío Herrera, empañando el cierre de una jornada en la que Rosario Central terminó alzando el trofeo de la Supercopa Internacional.
Fuente: CN