Esta mañana en Radio Altos el edil de Somos Bahía Martín Salaberry justificó su ausencia a la reunión convocada por las autoridades del Hospital Municipal de Agudos “Dr. Leónidas Lucero” para recorrer las instalaciones y conocer cómo funciona el nosocomio. De los 24 ediles, asistieron 5.
“El hospital nosotros lo tenemos analizado de cabo a rabo, absolutamente todo, incluidos los gastos. Una cosa es la prestación con médicos y enfermeras que dejan el alma y el corazón en la guardia y en la terapia intensiva, y otra cosa es cómo se administra el hospital. Son dos cosas totalmente distintas”, planteó en primer término.
Señaló que el Gobierno de Javier Milei hizo una auditoría de todos los hospitales nacionales y surgió que el 59% del total del gasto de cada uno de esos hospitales en promedio se asigna a personal. En Bahía Blanca, indicó, alcanza al 79%.
Sumó que en los últimos 10 años ingresaron en promedio entre el SIEmPre (Sistema Integrado de Emergencias Prehospitalarias) y el hospital, 400 personas. Y cuesitonó que el nosocomio cuente con 130 administrativos: “es una burocracia estatal que está muy por encima de lo que debería ser”.
“Nosotros defendemos el rol del Estado que tiene que ser eficiente y humano. Al Estado se lo defiende desde la eficiencia, no desde el uso que hacen diversos dirigentes de la institución para hacer ingresar personas de manera indebida, es decir, por fuera de la eficiencia. Esa es la plata que falta en la ciudad para realizar obras de infraestructura, llevar agua potable a un barrio, cloacas para los vecinos de Patagonia Norte, pavimento o mantenimiento de calles porque tenemos pozos por todos lados”, enfatizó.
Particular mención hizo al personal jerárquico. Actualmente son 27 y hace 10 años eran 13: “burocracia generada para los amigos de una dirección del hospital que realmente se ha alejado de la eficiencia que debería tener”. “Se cuida a lo público con austeridad, con eficiencia, no se lo cuida utilizando el lugar para hacer entrar al amigo del amigo. Y esto es lo que ha venido ocurriendo en los últimos años en el hospital. La propia gente del hospital, los empleados, son los que nos cuentan lo que pasa”, advirtió.
En ese punto, remarcó que no asistió a la visita de concejales al hospital porque todas estas críticas se las ha manifestado “en la cara” al director del nosocomio, Dr. Gustavo Carestía, cuando explicó el presupuesto de la institución en el Concejo Deliberante.
“Carestía metió a 400 tipos, usan el Estado para beneficio propio. Tenemos una mirada absolutamente distinta de cómo se debe manejar la dirección del hospital”, manifestó.
Salaberry aclaró que ese accionar que denuncia de la dirección del nosocomio comunal fue y es “en connivencia con los distintos intendentes que han pasado”.
“A la salud pública se le defiende si hay eficiencia, si lo utilizan como caja política para meter a un amigo, a un familiar, a uno que le hace la campaña, eso al vecino no le sirve. Estamos en contra de los privilegios y en contra de los que usan el Estado en beneficio propio”, disparó.
“La dirección usa al Hospital Municipal como caja política para meter gente, meter empleados”, denunció.
Y concluyó: “Una cosa es el médico, el enfermero y la prestación del hospital, que hay que sacarse el sombrero y apoyarlo; y otra es cómo han administrado en los últimos años el nosocomio, que tiene que ver con los recursos económicos, con la plata. Si donde tiene que haber dos personas hay tres o cuatro, el problema lo tiene la ciudad”.