En el día límite que impone la Constitución para la presentación del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 ante el Congreso, el ministro de Economía Luis Caputo, adelantó que el texto contempla por cuarto año consecutivo un superávit financiero. El anticipo fue hecho frente a un auditorio de empresarios exportadores, ante los que defendió la marcha del plan económico oficial.
“Vamos a estar presentando por cuarto año consecutivo superávit financiero, va a ser la primera vez en nuestra historia que no estando en default va haber cuatro años consecutivos de superávit financiero”, sostuvo en el día en el que el Gobierno enviará la norma a los legisladores para, luego, pedir aplausos del público en el inicio de su presentación.
“Para darles una idea de la relevancia de esto, va a ser la primera vez en la historia que -no estando en default- un Gobierno en la Argentina tiene cuatro años consecutivos de superávit fiscal en la línea financiera”, agregó.
Las declaraciones de Caputo se dieron este martes durante el evento de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) por el Día de la Exportación 2026 que se desarrollo en el Palacio Libertad. El encuentro ya contó con la participación del canciller Pablo Quirno y, más tarde, contará con la presencia del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
“Es la primera vez que tenemos un presidente que tiene el coraje de llevar estas políticas a cabo”, marcó. Y aseguró que el resultado es extraordinario.
“No hay duda que estamos por el camino correcto pero quiero hacer hincapié en que lo hicimos por primera vez respetando la propiedad privada y la santidad de los contratos”, aseguró Caputo en referencia a otros planes de estabilización de la historia argentina que incluyeron defaults o cambios abruptos de reglas, como el recordado Plan Bonex.
“¿Qué hicimos para generar un boom de exportaciones? Eliminamos y bajamos diferentes impuestos, eliminamos y bajamos 17.000 regulaciones, redujimos fuertemente el costo financiero y estamos mejorando fuertemente la infraestructura”, destacó respecto a los avances en los más de dos años y medio de gestión.
Caputo afirmó que el programa económico apunta a incrementar las ventas externas y a sostener la estabilidad cambiaria. Según dijo, el Gobierno eliminó o redujo impuestos, quitó más de 17.000 regulaciones, bajó el costo financiero e impulsa obras de infraestructura.
“Abrimos mercados para más de 3.500 millones de seres humanos”, sostuvo. También mencionó la eliminación de derechos de exportación para las economías regionales, las bajas de retenciones para distintos complejos agropecuarios y la reducción de aranceles en más de 1.000 posiciones.
El ministro precisó que los aranceles para los bienes de capital pasaron del 12% al 2% y que los de los celulares se redujeron del 16% a cero. Atribuyó esas decisiones a la búsqueda de una mayor oferta exportadora y a la generación de divisas.
“Estamos en niveles récord en exportaciones en cantidades”, afirmó Caputo. Rechazó que la expansión se concentre solo en la energía y la minería, y señaló que hubo alzas en productos primarios, manufacturas de origen agropecuario, manufacturas de origen industrial, combustibles y energía.
Sobre esa base, enumeró algunos datos que atribuyó a la evolución desde diciembre de 2023. “La soja [subió] un 17%, el maíz un 35%, el trigo un 233%, el complejo petrolero-petroquímico un 100%, el girasol casi un 200%, el litio un 170%, la pesca un 50%”, detalló.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras permitirá ampliar la disponibilidad de dólares en los próximos años. En ese sentido, aseguró que las proyecciones oficiales contemplan exportaciones por USD 61.000 millones hacia 2031, una cifra que, según indicó, equivaldría a USD 40.000 millones más que este año.
“Estos números están totalmente subestimados”, planteó, y explicó que las estimaciones incluyen los proyectos ya aprobados, aunque existen otros por USD 150.000 millones que todavía no recibieron autorización.
Para Caputo, ese flujo de divisas “no solo garantiza la estabilidad cambiaria actual, sino a futuro”. Añadió que el país registra niveles récord en cantidades exportadas de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario, además de máximos históricos en exportaciones de servicios.
El ministro también aseguró que las exportaciones de pequeñas y medianas empresas alcanzaron el mayor nivel de los últimos 12 años, mientras que la cantidad de firmas exportadoras llegó a un récord de la última década. Sobre la balanza comercial, dijo que tuvo una mejora de 338% frente al año anterior.
En ese marco, cuestionó los planteos sobre un atraso cambiario. “Cada vez que hubo un REM han ido ajustando sus expectativas de crecimiento de balanza comercial”, señaló en referencia al Relevamiento de Expectativas de Mercado que publica el Banco Central. Consideró que ese comportamiento contradice las advertencias sobre el nivel del tipo de cambio.
Caputo calculó que el superávit comercial de este año podría ubicarse entre USD 27.000 millones y USD 28.000 millones, por encima de los USD 25.000 millones que, según indicó, prevén otras estimaciones.
El ministro pidió inversiones privadas y prometió sostener la ortodoxia fiscal
El funcionario defendió el crecimiento de los sectores agropecuario, energético y minero frente a las críticas sobre una economía “a dos velocidades”. Argumentó que esas actividades aportan dólares y, por esa vía, mejoran las condiciones para el resto de las empresas.
“Lo que está pasando en energía, en minería y en agro ayuda al resto de las industrias”, afirmó. A su juicio, el incremento de las divisas provenientes de esas áreas ofrece “orden cambiario, estabilidad [y] previsibilidad”.
Caputo sostuvo que la tarea oficial debe concentrarse en una reducción adicional de impuestos, regulaciones, riesgo y tasas de interés, junto con mejoras en infraestructura. Para el sector privado, reclamó inversiones para operar en un escenario distinto al que describió como dominado por las colocaciones financieras.
“Ya no hay un negocio financiero; ahora tiene que haber un negocio real”, expresó. Luego agregó: “Del lado privado hay que invertir”.
El ministro cuestionó que algunos bienes tengan precios locales superiores a los de otros mercados. “Es moralmente injusto que 48 millones de argentinos tengan que pagar cualquier producto dos, tres, cuatro o diez veces el valor que en cualquier país vecino”, dijo, al mencionar autos, electrodomésticos, neumáticos y remeras.
En otro tramo de su exposición, Caputo comparó la política oficial con la apertura económica de Shenzhen, en China. Tras reproducir una explicación sobre la liberalización de precios, la baja de trabas burocráticas y los incentivos para atraer inversiones a esa ciudad, aseguró: “Cambien Shenzhen por Argentina y es exactamente lo que estamos haciendo”.
También defendió el ajuste aplicado por el Gobierno y afirmó que se realizó sin incumplir contratos ni afectar la propiedad privada. “Lo más valioso de lo que hemos hecho es que logramos hacer eso respetando la santidad de los contratos, sin atropellar la propiedad privada”, sostuvo.
Al cerrar, se refirió a los pedidos para que el Gobierno incremente el gasto ante el escenario electoral de 2027. Caputo descartó esa alternativa y apeló a una frase de Javier Milei: “Al populismo no se lo combate con más populismo, se lo combate con más ortodoxia”.
“Seguir haciendo las cosas bien. Y eso es lo que nosotros vamos a seguir haciendo”, concluyó.
Fuente: diario Infobae