Coope Borlenghi
Nacionales - 13:31
Nacionales - 01 de septiembre 2026, 13:31

Fentanilo contaminado: Mantecón Fumadó apuntó contra la extitular de la ANMAT

La exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos amplió su declaración.

A sólo horas de que el juez federal Ernesto Kreplak defina el futuro de las dos exfuncionarias de la ANMAT imputadas en la causa por fentanilo contaminado -droga que provocó la muerte de 90 personas y daños a más de 40-, Gabriela Mantecón Fumadó, exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME-ANMAT), amplió su declaración, en una defensa larga que planteó varios puntos importantes.

Ahora quizás más que antes, quien fuera segunda de la ANMAT hasta agosto de 2025, se despegó y confrontó con su antigua jefa, Nélida Agustina Bisio, exdirectora del mayor organismo de control de medicamentos en el país. Lo hizo este lunes a media mañana, en el Juzgado Federal Nº 3 de La Plata, donde había sido citada para ampliar su declaración, ahora plasmada en un largo escrito al que accedió Clarín.

Como se había adelantado acá, Mantecón Fumadó apuntó también contra Mariela Baldut, la otra importante funcionaria de la ANMAT que en 2025, cuando la investigación llevaba sólo unos meses, había sido citada por el juez en categoría de testigo. Se trata de la actual jefa del Departamento de Vigilancia Pos comercialización y Acciones Reguladoras del INAME (una de las áreas más importantes de la ANMAT).

En efecto, tal como se podía prever, la exdirectora de ese organismo usó el espacio frente al juez para desmontar el relato de Baldut sobre una supuesta inacción del INAME a la hora de controlar al tándem de laboratorios investigados en esta causa: HLB Pharma, y su antesala de producción, Laboratorios Ramallo, propiedad de Ariel García Furfaro, protagonista principal del grupo de 15 personas imputadas en esta causa.

El movimiento retórico de Mantecón Fumadó es básicamente una esperable inversión: en lugar de permitir que las responsabilidades recaigan en ella, lanza la pelota para arriba. “Pedí esta ampliación porque después de mi declaración, vi los testimonios de Baldut y de Bisio. En realidad, primero la de Baldut y después la de Bisio. Por eso quiero hacer algunas aclaraciones, porque entiendo que muchas afirmaciones de aquellas son maliciosas”, arrancó.

Bisio es un blanco importante en su discurso. La directora de la ANMAT hasta enero de este año fue mencionada más de 20 veces. En buena medida, porque cuando hace unas dos semanas amplió también su propia declaración, se ocupó de reforzar la presunta responsabilidad de su antigua súbdita. De ella, en buena medida, se defiende ahora Mantecón Fumadó. Y contraataca, al aclarar que, contra lo que declaró, su entonces jefa sí tenía injerencia en los distintos procesos que llevaba adelante el organismo.

“Acá quiero hacer un paréntesis donde la Dra. Bisio dijo que no tenía la posibilidad de tomar algún tipo de medida. Eso es mentira, como superior jerárquico, ella tiene la capacidad de abocarse a cualquier tipo de tema que yo, como su subordinada, lleve adelante”, aclaró.

En la disparada, Mantecón Fumadó dedicó una detallada mención al ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, quien aparece en categoría de responsable institucional al tanto de las situaciones críticas relacionadas con distintos laboratorios bajo la mira de la ANMAT.

Según contó, “a partir de mediados de marzo de 2025, empezaron a hacerse reuniones quincenales con el ministro Mario Lugones; su jefe de Gabinete de quien no recuerdo el nombre; Lorena Terrizano por Tecnología Médica de ANMAT; Agustina Bisio como administradora; Enriqueta Pearson como sub administradora; yo por la Dirección del INAME; Gastón Morán como director de Biológicos -subordinado mío-; la que era directora del INAL, Mónica López; Pablo Scagliarini, director de Administración y eventualmente había más personas del grupo del ministro, que no sé los nombres”.

“Las reuniones eran en el ministerio. Recién después de marzo, el ministro bajó una línea de que todos los laboratorios, sobre todo los críticos, fueran inspeccionados y que los que no cumplieran, siguieran la línea de Ramallo”, agregó. Ese “seguir la línea de Ramallo” alude a la indicación de suspender áreas o laboratorios enteros, según corresponda ante la comprobación de incumplimientos.

La referencia del ministro, cabe aclarar, es posterior a que los lotes contaminados de fentanilo salieran al mercado, pero es anterior a que se registraran las primeras muertes, y a toda la denuncia que llevó a la suspensión definitiva de HLB y Ramallo. Entonces, sólo algunas líneas de producción -no aquellas de las que salían las ampollas de fentanilo, aclara varias veces Mantecón Fumadó en su declaración- fueron objetadas.

Es un punto crucial de su defensa, si bien podría parecer poco importante. Ocurre que uno de los argumentos que complica la situación judicial de la ex directora del INAME es la pregunta sobre si ella debería haber sido más estricta de lo que fue. Si habiendo un historial de incumplimientos importantes atribuido a Ramallo, tendría que haber clausurado mucho antes la planta de producción.

Al respecto, la mujer explicó dos cosas. Por un lado, que ninguna clausura mayor de la que de por sí hizo en la fecha en que se llevó adelante la inspección podría haber evitado que los dos lotes con más 300.000 ampollas del opiáceo lleno de bacterias multirresistentes a los antibióticos saliera de fábrica y fuera distribuido por el país.

En ese sentido, ofrece un detalle completo del desfasaje de fechas entre uno y otro evento, y se demora bastante en aclaraciones relativas a los tiempos de la primera de dos cartas de advertencia a Ramallo (escrito que, se le critica, tardó bastante tiempo en ser firmado por las autoridades de la ANMAT). Mantecón Fumadó básicamente se preocupa por reafirmar que ella siguió los pasos lógicos que estipula el organismo para desmontar irregularidades de los laboratorios.

El otro argumento es más interesante y eleva su mirada al plano de cierta disfuncionalidad institucional (por no decir, a las deficiencias que podrían salir de la actual gestión de Gobierno). Así explicó la mujer por qué el INAME actuaba de modo focalizado, inspeccionando y emitiendo advertencias o suspensiones sobre áreas y líneas de producción específicas.

“¿Por qué se hacen las inspecciones por línea?”, se preguntó, y dijo: “Porque la realidad es que la capacidad operativa del INAME es muy escueta. Entonces nos enfocamos en lo que tiene alta criticidad y no en otra cosa. La capacidad operativa se fue restringiendo desde 2023 en adelante. Para la fecha de esa inspección teníamos poco personal, en ese momento los empleados del Estado nacional tenían que rendir examen porque si no perdían su contrato. Eso genera dispersión en el personal, había gente que estaba estudiando”.

“Conseguir armar las comisiones para que se haga la inspección (dos inspectores, por lo menos uno senior) y para laboratorios como Ramallo que siempre fueron conflictivos, se necesitan personas que sepan muy bien lo que están haciendo, con experiencia, además que iban acompañadas con custodia. La línea que en su momento elaboró fentanilo no fue objeto de inspección por los motivos que acabo de decir”, sentenció.

Fuente: diario Clarín

Banner Radio Online
Banner LC
Banner Despabilate XS

Otras noticias Nacionales

te puede interesar

las más leidas