Reconoció ser dueño de la empresa que asesora a extranjeros para comprar terrenos, pero descartó recibir un beneficio particular.
El senador Joaquín Benegas Lynch rechazó este jueves las acusaciones de la senadora Juliana Di Tullio, quien pidió su inhabilitación en la votación en el Senado por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada a raíz de un presunto conflicto de interés dada su relación con la firma Glocal Terra SRL, de la cual se informó que es dueño, con la que apunta a atraer clientes extranjeros que quieren adquirir terrenos en Argentina. “Un beneficio general no es un privilegio particular”, se excusó.
El legislador libertario es socio fundador de una empresa dedicada a brindar asesoramiento a inversores extranjeros interesados en adquirir y administrar tierras rurales en la Argentina. La sociedad fue creada en 2020 junto a su esposa, Eloísa Perea Muñoz.
La actividad de la firma comenzó a generar repercusiones en el Senado en la previa del tratamiento del proyecto que incluía un capítulo que modificaba la Ley de Tierras, en el que inicialmente se proponía eliminar el tome máximo de 15% de terrenos en manos de extranjeros y que luego se propuso elevar al 25%, para finalmente ser retirado por falta de acuerdo con los opositores dialoguistas.
En ese marco, Di Tullio dio a conocer la relación del libertario con la empresa. Y este mediodía, en el marco de la sesión, Benegas Lynch se expresó al respecto. “Fundé mi empresa en el 2020, estoy en el sector agropecuario hace más de 20 años. La empresa se dedica a la administración de campos y el asesoramiento de compras de campos a argentinos y a extranjeros, producimos granos y carne“, dijo en primer lugar para luego señalar que se trata de una información pública: “No es ningún descubrimiento, es público, está en mi DDJJ”.
Ante el pedido de inhabilitación para participar de la votación, señaló que la reglamentación hace hincapié en “un interés directo y singular”, el cual, según dijo, no rige para su caso. “¿Beneficia a los empresarios que al campo argentino le vaya bien? Sí. Igual que a las cientos de miles de pymes agropecuarias del país, a sus empleados y a los pueblos que viven de ellas. Mi empresa es parte del sector. Un beneficio general no es un privilegio particular: no hay en esta ley una sola línea escrita para mi empresa, ni un permiso que yo obtenga y otro no”, se defendió.
Respecto a la acusación de la senadora, la relacionó con “la vieja política”. “Yo me metí en esto. Es parte del barro político y el cuero se me va a ir engrosando mientras enfrentemos a los que destruyeron a la Argentina por más de dos décadas”, dijo.
Fuente: Ámbito