La ordenanza fue aprobada en 2022. Ya solicitaron una audiencia con el intendente y hacer uso de la Banca 25 para exponer el tema en el Concejo.
Como lo había informado semanas atrás en Frente a Cano, vecinos de Santa Margarita están preocupados por el proyecto de construcción de cinco torres de siete pisos en el barrio.
La iniciativa incluye departamentos, locales comerciales en la planta baja y cocheras subterráneas. Los desarrolladores pidieron una excepción, que fue aprobada en 2022 por el Concejo Deliberante (durante la intendencia de Héctor Gay), ya que en esa zona de la ciudad (República Siria al 2400, entre De Angelis y Cipolletti) solo se pueden construir hasta 3 pisos.
Desde la sociedad de fomento de Santa Margarita, Roberto Elisamburu, contó esta mañana en Radio Altos que tomaron conocimiento del proyecto a través de las redes sociales y que buscando información hallaron la ordenanza 20.600 sancionada el 6 de abril de 2022 que otorga una excepción a los límites de altura y densidad que el Código de Planeamiento Urbano establece para la zona R2 donde se pretende construir el complejo de departamentos y locales.
Remarcó que los vecinos no se oponen a que se construya en el barrio, pero sí exigen que se respete el actual planeamiento urbano para ese sector de la ciudad.
En ese sentido, piden que se evalúe la posibilidad de nulidad de la ordenanza debido a que, recalcó, hay muchos factores que no están contemplados. Por ejemplo, mencionó que, cuando se aprobó la ordenanza, el Colegio de Agrimensores señaló la importancia de revisar la altura planteada y advirtió sobre la falta de factibilidades garantizadas para la prestación de servicios esenciales.
Una nota pidiendo la nulidad o adecuación de la ordenanza reunió 300 firmas y fue enviada al intendente Federico Susbielles y una copia al deliberativo. “Los concejales Salaberry y Álvarez Porte son los únicos que mostraron interés y los que están entendiendo un poco nuestro reclamo”, aclaró.
Ayer la sociedad de fomento realizó un pedido de audiencia con el jefe comunal y solicitó hacer uso de la Banca 25 en el Concejo Deliberante.
Elisamburu dijo que ediles les manifestaron que “es muy difícil” dar marcha atrás con el otorgamiento de la excepción.
“Nosotros mantenemos nuestra fe de que pueda ser revisado, fundamentalmente porque el barrio ya está padeciendo algunos problemas con la presión de agua y con los desbordes cloacales. Si esto ocurre ahora, imagínate con una construcción de ese tipo donde hay más o menos 120 departamentos a construir, son unas 400 personas más que demandarán servicios. Además tenemos que pensar en el tránsito, que las calles no están planificadas para ese volumen, sumado al tema ambiental. No nos negamos a la construcción pero que la hagan dentro de los parámetros generales que son 3 pisos”, reiteró, por último.