Néstor Gorosito es oficialmente el nuevo director técnico de San Lorenzo. El entrenador de 62 años firmó este viernes un contrato por 12 meses y comenzará su segundo ciclo al frente del Ciclón, más de dos décadas después de su primera etapa en Boedo.
Néstor Gorosito ya es oficialmente el nuevo entrenador de San Lorenzo. El DT firmó este viernes a las 9.30 su contrato por los próximos 12 meses y, apenas finalizó el trámite, se trasladó al entrenamiento para presentarse ante los futbolistas e iniciar su segundo ciclo al frente del Ciclón.
“Pipo” llegó para reemplazar a Gustavo Álvarez y no perdió tiempo. Después de rubricar el vínculo con la dirigencia, mantuvo su primer contacto con el plantel mientras el equipo trabajaba en la Ciudad Deportiva y comenzó a delinear el trabajo de cara a los próximos compromisos.
Gorosito estará acompañado por un cuerpo técnico de confianza. Gustavo Zapata, Jorge Borelli y Marcelo Villasanti serán sus colaboradores, mientras que Sebastián Somoza se desempeñará como preparador físico.
El regreso de Gorosito marca una nueva etapa para San Lorenzo. El exvolante, identificado con el club desde su etapa como futbolista, vuelve al banco azulgrana con la misión de reordenar al equipo y pelear por los principales objetivos de la temporada.
Desde este mismo viernes quedó oficialmente al frente del plantel y ya comenzó a trabajar con vistas a su debut oficial, por los 16avos de final de la Copa Argentina, ante Deportiva Riestra, programado para el viernes 17 de julio a las 18:45 en la cancha de Deportivo Morón.
La historia de Pipo en San Lorenzo
Como jugador, Pipo (su padre le puso Néstor Raúl por su admiración hacia Néstor Raúl “Pipo” Rossi) dejó un gran recuerdo en la institución del Bajo Flores. En las tres etapas en las que vistió la casaca azulgrana (1988-1989, 1992-1993 y 1996-1999), no consiguió títulos para la vitrina, pero acumuló un total de 174 partidos y gritó 45 goles.
Su debut como director técnico fue en Nueva Chicago, en 2002. Disputó la Promoción ante Argentinos Juniors, se impuso en ambos partidos y logró salvar al equipo verdinegro del temido descenso.
Mientras seguía al mando del Torito de Mataderos, Pipo arregló su paso a San Lorenzo. Los hinchas se sintieron “traicionados” y, cuando Gorosito volvió a pisar el estadio de Nueva Chicago a cargo del equipo Cuervo, desde las tribunas bajó un cantito elocuente: “El que no salta es un traidor”.
Al mando de San Lorenzo, comenzó su labor con el pie derecho. En el Apertura 2003, fue subcampeón, a tres puntos de Boca, producto de 11 victorias, tres empates y cinco derrotas. En el siguiente torneo, la eficacia y los resultados se atenuaron: obtuvo seis triunfos, ocho empates y cinco derrotas. De esa manera, quedó quinto en el Clausura 2004, a seis unidades del campeón, Newell’s. Del Apertura 2004 solo dirigió tres fechas (una victoria, un empate y una derrota), antes de renunciar a su cargo.
Su debut en el plano internacional fue en la Copa Sudamericana 2003. En la primera fase, eliminó a Deportivo Petare, de Venezuela, tras perder 2-1 en la ida e imponerse por 6-1 en la vuelta, de local. En la segunda ronda, no pudo contra The Strongest, de Bolivia, que ganó por 3-2 en el global.
Al año siguiente, sólo disputó un partido del segundo certamen continental en jerarquía. Fue victoria por 2-0 ante Quilmes, en condición de visitante. Días después, tras golear por 3-0 a Gimnasia y Esgrima La Plata, Pipo dejó su cargo de director técnico azulgrana.
En total, su paso por el Cuervo tuvo una efectividad de 53,66 por ciento en el ámbito doméstico. Mientras que, en las competencias internacionales, obtuvo el 80 por ciento.
Si todo se desarrolla según lo indicado, Pipo Gorosito tendrá una segunda oportunidad en el club de sus amores. Eso sí, no la tendrá fácil. El equipo no gana desde el 24 de septiembre, cuando venció a Banfield por 1-0. Desde ese partido, fue derrotado por Central Córdoba, Huracán, Defensa y Justicia e Independiente. En esas cuatro fechas, recibió 11 goles en contra y solo convirtió tres.
Fuente: diario Clarín