Como ocurrió hace algunas semanas, una importante cantidad de personas fueron a buscar alimentos que entregó Luciano Martos.
“Mucha fruta, verdura y alimentos no perecederos. Kiwi, peras, bananas, se hizo un muy buen trabajo”, resumió el referente de las “Canas no se manchan”.
Incluso se entregó café con leche a los presentes, en medio de una jornada gris, con viento sur, frío y hasta lloviznas de a rato. En total se repartieron más de 300 bolsones de alimentos.
Pan, leche y fideos fueron también parte de la demanda. Aunque estaba pensando principalmente para adultos mayores, hubo gente de otras edades que se acercó a buscar un poco de alimento en un contexto marcado por el bajo poder adquisitivo, la falta de trabajo y la caída del acceso a la comida.
“Los abuelos se llevaron una caricia”, refirió Martos.
