"La mayoría de los dirigentes, la mayoría de la sociedad y hasta sectores del oficialismo coinciden en que tiene que irse”, recalcó el senador radical.
El senador Maximiliano Abad sostuvo que la crisis política desatada por la permanencia de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete representa un punto de inflexión en la relación entre el oficialismo, la oposición y la sociedad, en medio de cuestionamientos por el crecimiento patrimonial del funcionario y la falta de respuestas convincentes del gobierno.
Durante el diálogo con Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, Abad consideró que el escenario parlamentario en torno a la moción de censura es inédito: “Quien no puede explicar sus ahorros, no puede venir a explicar cuál es la administración y la marcha del país”.
El senador subrayó: “Hay unanimidad en que Adorni no tiene que estar más en el gobierno. La mayoría de los dirigentes, la mayoría de la sociedad y hasta sectores del oficialismo coinciden en que tiene que irse”.
Abad sostuvo que el gobierno “tiene la pelota en su cancha”, pero advirtió que la situación se agrava con el correr de los días: “Nunca se removió a ningún funcionario por moción de censura. Esto sería un hecho inédito en la democracia argentina y generaría una debilidad institucional muy fuerte”. Según el senador, la incertidumbre no sólo atraviesa a la oposición sino también a los propios aliados del oficialismo: “Hay unanimidad en que Adorni no tiene que estar más. Incluso dentro del gobierno muchos lo piensan aunque no lo digan”.
Al ser consultado sobre las razones por las que el presidente Javier Milei y Karina Milei sostienen a Adorni, respondió: “El presidente valora mucho las amistades personales. No encuentro otro argumento, porque esto le genera un costo político interno y externo: su electorado pedía corrupción cero y transparencia, y los inversores miran la institucionalidad”.
Para Abad, la permanencia de Adorni “produce un daño institucional y afecta la confianza, la certidumbre y la economía”. Remarcó: “Cuando el gobierno dice que esto no afecta a la economía, todos sabemos que no es así. Adorni le genera un daño irreparable al gobierno”.
El senador detalló que dentro del radicalismo existen posturas diversas, pero su convicción personal es clara: “Mi posición es que Adorni se tiene que ir, y prefiero que sea cuanto antes. Vamos a tener una reunión de bloque para buscar la mejor manera de avanzar”.
Abad explicó que la moción de censura es un mecanismo constitucional que permite al Congreso remover a un funcionario cuando el Poder Ejecutivo no lo hace, aunque aclaró: “El presidente puede restituirlo en el cargo, salvo que avance un juicio político, que lo inhabilitaría para ejercer la función pública”.
Sobre los pasos a seguir, planteó: “Algunos proponen esperar al 2 de julio, cuando Adorni anunció que irá al Senado. Otros preferimos que se resuelva ya. Lo importante es que el radicalismo va a sintetizar una posición y actuar en consecuencia”.
Abad insistió en que la crisis institucional ya afecta la agenda legislativa: “El gobierno está trabado porque los funcionarios no pueden salir a los medios a explicar ni siquiera las noticias que consideran positivas. La agenda parlamentaria también está frenada”.
El senador vinculó la parálisis política con el estancamiento económico: “La macroeconomía muestra algunas señales positivas, pero no llegan a la micro. Industria, Pyme, comercio y turismo no están bien”. Enfatizó que el gobierno debe equilibrar su programa y poner el foco también en los sectores productivos: “Hay que generar condiciones para la inversión, la producción y el empleo. No hay que perder más tiempo”.
Desde su experiencia en la provincia de Buenos Aires, Abad señaló: “Trabajamos para que la pesca, la industria, la Pyme y el comercio estén en la agenda del gobierno, con incentivos fiscales y baja de impuestos. Son sectores que hoy están en situación compleja”.
Consultado sobre la posibilidad de que Adorni deje el cargo mediante una salida negociada, como una embajada o una secretaría, Abad fue tajante: “No es bien visto ni por la política ni por el electorado que acompaña a este gobierno. La solución es que dé un paso al costado y que la justicia investigue”.
El senador concluyó que la función pública debe ser ejercida “por funcionarios capaces y decentes” y llamó a votar ficha limpia para recomponer la confianza ciudadana.
Fuente: diario Infobae