El ministro de Desregulación y el exdiputado se adhirieron a la normativa incluida dentro de la ley de Inocencia Fiscal, al igual que lo hizo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el exdiputado José Luis Espert, también se adhirieron al régimen simplificado de Ganancias, incluido en la ley de Inocencia Fiscal. De esta manera, se sumaron al exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti.
La información fue revelada por el periodista Alejandro Bercovich, quien en diálogo con C5N brindó más detalles sobre la situación de los integrantes del Gobierno: “Si están adheridos a este régimen es porque en algún momento tuvieron dinero que no registraron, dinero que ingresó a su patrimonio y que tenía origen no registrado“.
En tal sentido, el conductor de La ley de la selva, manifestó la contradicción que genera este movimiento: “Lo que me resulta especialmente chocante es que se trata de un régimen de amnistía fiscal y tributaria. Es una forma de blanqueo permanente, que implica que ARCA no le revise las cuentas“.
Por lo pronto, la noticia se conoció el martes por la noche, cuando La Nación dio a conocer la adhesión de la esposa de Adorni al régimen. Con el correr de las horas de este miércoles, se reveló que el propio funcionario del Gobierno -que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito- y lo mismo ocurrió con Espert y Sturzenegger.
La inclusión cobra relevancia porque este mecanismo elimina la obligación de justificar variaciones patrimoniales ante el fisco. Bajo este esquema, los contribuyentes únicamente deben informar ingresos, gastos deducibles y otros datos básicos para la liquidación del impuesto.
La herramienta forma parte de la Ley 27.799, reglamentada por el Gobierno nacional mediante el Decreto 93/2026, una iniciativa presentada originalmente como una forma de incentivar la utilización de ahorros no declarados, conocidos popularmente como los “dólares bajo el colchón”.
La normativa introdujo cambios de fondo en el sistema tributario argentino. Uno de los principales es la actualización de los montos mínimos a partir de los cuales puede configurarse un delito de evasión fiscal.
En los casos de evasión simple, el umbral pasó de $1,5 millones a $100 millones. Para la evasión agravada, el piso se elevó de $15 millones a $1.000 millones. También aumentaron los montos para otras conductas contempladas en el Régimen Penal Tributario, como el uso indebido de beneficios fiscales, la utilización de facturación apócrifa o la apropiación de impuestos retenidos.
La ley además prevé que ARCA pueda abstenerse de promover denuncias penales cuando el contribuyente regularice su situación antes de que se inicie una causa o cancele la deuda, intereses y recargos dentro de los plazos establecidos.
Otro de los cambios centrales fue la reducción de los plazos de fiscalización. A partir de la nueva normativa, el organismo recaudador dispone de tres años para reclamar tributos omitidos, aplicar sanciones o impulsar denuncias vinculadas con operaciones no declaradas.
Fuente: C5N