Las ventas minoristas cayeron 1,2% en la estimación interanual de mayo, según informó la CAME. A pesar de las versiones oficiales, advierten que el consumo está lejos de reactivarse.
“La única noticia buena es que hubo una suba intermensual y hay un poquito de luz con los datos positivos en Farmacia del 8,8% interanual“, señaló Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, en Pulso Informativo.
En esa línea dijo que el incremento tiene que ver con la demanda de vacunas y medicamentos en las puertas del invierno. “Estamos en plena campaña de inoculación, con muchas enfermedades respiratorias, y la gente se ha volcado a comprar remedios genéricos más accesibles”, detalló.
Para buscar una salida al problema, la CAME le pidió al gobierno que, durante el período de espera establecido en la normativa, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) no le aplique multas a las pequeñas y medianas empresas.
Por otra parte, la entidad solicitó que se disponga la suspensión de las ejecuciones fiscales y de los embargos aplicables al sector pyme. “Pedimos la implementación de un régimen especial de facilidades de pago que contemple hasta 48 cuotas, con una condonación del 50% de los intereses devengados y una tasa de financiación equivalente al 50% de la tasa pasiva del Banco Nación”, deslizó.
A su vez, Femenía reconoció que “no tenemos ninguna esperanza de que haya una asistencia especial, no creemos que ocurra como tampoco vemos que haya incentivo al consumo ni ningún tipo de auxilio. Estamos pidiendo un poquito de aire porque hay dificultades en la gestión y tenemos la cuenta embargada, es muy difícil”.
“Ahora viene el aguinaldo, algunos comerciantes pedirán otros créditos y los demás se pondrán de acuerdo con los empleados para pagarlo cuándo puedan. Estamos todos en el mismo barco”, remató.
Respecto a la postura de Milei, en la cuál celebra que hay una reactivación de consumo, Femenía señaló que “la llegada de inversiones no se ve inyectada en la micro”. “Hay un cambio en los hábitos y una tendencia a gastar en otras cosas, se consume en la inmediatez como en gastronomía o salidas; ya que llegar a una casa propia o incluso un auto no es posible”, describió.
En esa línea, advirtió “que los fines de semana las playas de estacionamientos de los shoppings están llenos, con los patios de comida explotados, pero eso no compensa con el resto de la semana que está vacío”.
No obstante sorprendió al declarar que muchos comerciantes aún mantienen esperanza de “ver la luz al final del túnel en lugar de estar viviendo algo irreal”. “Para el comerciante que tiene que gestionar el negocio muy finito, quizás le convenga más un sinceramiento de la economía como ocurre ahora, lo que pasa que hubo cosas que afectaron muy fuerte sin necesidad como la apertura indiscriminada de las importaciones”, concluyó el vocero de la CAME.