El planteo inteligente de Claudio Ubeda que tanto le resultó en el Monumental o en los 14 partidos que su Boca estuvo invicto. Tuvo alteraciones. No por propia mano del entrenador, sino por la polémica tarjeta roja que le sacó Esteban Ostojich a Adam Bareiro.
Y al ser la primera derrota de Boca en la Copa Libertadores, el arbitraje fue el foco principal de Sifón tras sentirse perjudicado.
“Respecto a la expulsión, nosotros vimos que no había sido para nada sancionable. El árbitro decide sacar segunda tarjeta amarilla que cuando uno observa la imagen te das cuenta que Adam nunca hace el gesto de golpear. Nos condicionó todo el partido y nos dificultó nuestro plan de juego”, se quejó Sifón. Y agregó: “Quedó a la vista como fue el arbitraje de Ostojich. Tuvo un exceso de protagonismo. Saco demasiadas amarillas”.
Ubeda intentó meter mano para acomodar e intentar aguantar el resultado pero no lo logró. Modificó e intentó jugar con cinco defensores en el fondo y jugar al contragolpe con el Chango pero no le resultó. Y Sifón no le fue esquivo a esa pregunta: “No fue para retrasarnos, sino para que tanto Blanco y Weigandt tengan la opción de pasar al ataque. Queríamos encontrar los espacios a través del contragolpe. No fue una estrategia para tirarnos atrás”.
Respecto al final caliente que se vivió entre los jugadores tras las cargadas, Ubeda fue claro. ”Quiero valorar el esfuerzo colectivo porque tuvimos mucho orden. La reacción final es lógica cuando perdés y tenés un rival que provoca. Intentamos todos que no pase a mayores”, analizó el DT.
Fuente: diario Olé