“Si no tenemos control de nuestra estructura pública, vamos a depender de actores externos que pueden limitar nuestras decisiones”, alertó Tomás Pomar.
Desde el Observatorio de Derecho Informático Argentino (ODIA) lanzaron una serie de advertencias sobre el desembarco del magnate tecnológico Peter Thiel en la Argentina.
En particular, expusieron sobre las ideas que impulsa desde hace años el empresario dueño, entre otras firmas, de Palantir que desarrolla plataformas de integración y análisis de datos.
El presidente del observatorio, Tomás Pomar, explicó que Thiel ordena sus ideas en base al concepto del anticristo, pero que tiene una visión particular de esa figura religiosa. “Para él, el anticristo no es un sujeto que trae caos y guerra como sería la lectura tradicional de las escrituras, sino que plantea que el anticristo y la persona que llevaría a la catástrofe a la humanidad es en realidad una persona amable, cándida, que viene a proponer el orden”, señaló.
Por eso, para el multimillonario empresario la idea de convivencia pacífica, ordenamiento y confluencia es una señal del fin de los tiempos.
En ese marco, contó que Thiel, por ejemplo, es un gran donante de un conjunto de grupos de acción política en Estados Unidos que trabajan fuertemente en hacer lobby contra los políticos que quieren regular la tecnología. “La idea de Thiel de que la armonización y la coexistencia es un precedente de un gobierno totalizador y la señal de caos, es una constante en su vida política, que lleva muchos años esto. La idea de una regulación de un régimen internacional coordinado, para Thiel, es una señal de existencia de un anticristo entre nosotros”, agregó.
Si bien dijo que puede parecer a una visión un tanto chistosa, partiendo una de persona que es multimillonaria, que tiene poder, “genera un poco de preocupación”.
Particular mención hizo a los cuestionamiento de Thiel a las democracias. Sostiene que la libertad no depende de la democracia. Y si bien se reconoce libertario, gran parte de su fortuna la obtuvo con contratos públicos. “Son empresarios del sector privado que toman control de activos estratégicos públicos mediante contrataciones públicas, sea por contratos para inteligencia artificial, asesoría, infraestructura informática o inclusive actividades de vigilancia. Es un modelo de amenaza, es un peligro”, advirtió.
Y agregó un análisis desde el punto de vista internacional porque Thiel habla de que ya no hay una posición hegemónica absoluta de occidente y de que hay una decadencia de las instituciones occidentales. “Va utilizando esa decadencia para ir tomando posiciones de poder en base a estructuras públicas y al mismo tiempo pretende decir que la democracia no es suficiente para evitar cierta división y de colapso occidental”, evaluó.
Sobre el desembarco de Thiel en Argentina, expuso que nuestro país tiene un problema de base que es que atraviesa desde hace muchos año: una crisis informática muy grande. “Las bases de datos están totalmente rotas, tenemos muchos problemas en la gestión, y una gestión muy fragmentada en informática hace que el Estado muchas veces no pueda dar respuestas”, aseveró.
Frente a ese panorama, tildó de alarmante uno de los artículos incluidos en el acuerdo comercial suscripto por Argentina con Estados Unidos que se encuentra para su análisis en el Congreso.
Precisó que uno de los ítems establece que Estados Unidos es una jurisdicción de protección adecuada para datos. ”Básicamente eso permitiría que el Estado argentino contrate a empresas americanas, servidores en Estados Unidos, para alojar los datos del Estado y dejar ahí radicada la gestión del Estado. Esto ya no es ciencia ficción, esto es algo que está pasando en otros países”, remarcó.
Y continuó: “Nuestra interpretación es que la visita de Thiel se inscribe en esta idea de, primer paso, reconocer a Estados Unidos como una jurisdicción de protección adecuada, para después centralizar las bases de datos y posiblemente lo que están planteando desde el Ejecutivo es contratar a una empresa extranjera para radicar datos esenciales del Estado argentino, bajo la promesa de lograr una solución para los problemas cotidianos que tenemos, pero renunciando a nuestra soberanía informática sobre nuestros datos e infraestructuras”.
Para Pomar, no hay dudas que “están preparando el terreno” para hacer una contratación pública de algún sistema de Big Data, como por ejemplo el de Palantir cuyo propietario es Peter Thiel.
“Nos lo van a presentar como una solución de mejora del Estado, de mejora de las prestaciones del Estado, pero al mismo tiempo vamos a estar renunciando a nuestra soberanía nacional. Nunca nos fuimos del colonialismo, son todas políticas de dependencia de los países del sur global con respecto a los países que tienen capacidad tecnológica”, criticó.
Por último, recalcó que es un tema del que hay que ocuparse porque si se pierde el control de la estructura pública, “Argentina será dependiente de actores externos que podrían limitar nuestras decisiones”.
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