Los servicios afectados incluyen rutas europeas y de cabotaje. La medida de emergencia se extenderá hasta octubre.
Lufthansa confirmó este martes que cancelará 20.000 vuelos como respuesta a la creciente tensión en el mercado energético global, en particular por el encarecimiento del combustible tras la guerra en Medio Oriente. La decisión, que se extenderá hasta octubre, impactará tanto en rutas europeas como en servicios de cabotaje.
Desde la compañía explicaron que el recorte busca preservar recursos y asegurar la continuidad del resto de las operaciones. Según consignó el Financial Times, la estrategia apunta a administrar el consumo ante un escenario de posible escasez.
El ajuste ya comenzó a impactar en los cronogramas de viaje de la aerolínea: el lunes – por ejemplo – fueron suspendidos 120 vuelos. Además, también se anunció la eliminación de rutas no rentables desde Múnich y Frankfurt hasta el cierre del verano europeo.
En un comunicado reciente, la aerolínea detalló el impacto de la medida en términos operativos: la cancelación de los vuelos “equivale a aproximadamente 40.000 toneladas métricas de combustible para aviones, cuyo precio se ha duplicado desde el estallido del conflicto con Irán”.
El plan completo, que se desplegará durante la temporada alta en Europa, será presentado hacia “finales de abril o principios de mayo” e incluirá “optimizaciones de la oferta de corta distancia para toda la temporada de verano, asegurando así la estabilidad del horario para el período del plan de vuelo”.
La decisión de Lufthansa se conoció en paralelo a una reunión de ministros de Transporte de la Unión Europea, donde se analizaron medidas de contingencia frente a un eventual faltante de combustible. La advertencia llegó de la Agencia Internacional de la Energía, que señaló que el bloque contaría con “menos de seis semanas de suministros”.
En ese contexto, la Unión Europea evalúa alternativas para reforzar el abastecimiento, incluyendo la importación de combustibles aeronáuticos desde Estados Unidos, que no se utilizan habitualmente en el mercado europeo.
El comisario de Transporte del bloque, Apostolos Tzitzikostas, detalló: “Esta medida podría permitir que las aerolíneas tomen grandes cantidades de combustible fuera de la región”. A su vez, anticipó que también se analiza flexibilizar ciertos requisitos operativos en aeropuertos para optimizar la capacidad disponible.
Por otro lado, la UE prevé anunciar en las próximas horas un paquete de medidas orientadas a monitorear y eventualmente redistribuir las reservas de combustible entre los Estados miembros. “En caso de que esta crisis continúe, estamos listos para intervenir y hacer las cosas más flexibles para las aerolíneas”, sentenció Tzitzikostas.
Fuente: Ámbito