El edil de LLA sostuvo que el Ejecutivo “tiene que salir con mano dura” contra las compañías que redujeron el servicio.
El concejal de La Libertad Avanza e integrante de la comisión de Tránsito y Transporte, Carlos Alonso, cuestionó la medida adoptada por Rastreador Fournier y San Gabriel de reducción del servicio.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos dijo que le sorprendió la decisión de las prestatarias porque cuando mantuvieron días atrás una reunión con los ediles para explicarles la compleja situación que atravesaban no les presentaron ninguna propuesta formal de reestructuración del servicio, ni pedido de aumento del boleto.
Sostuvo que reducir frecuencias y acortar el horario de 6:30 a 20:30 es una falta de respecto a la ciudadanía. “Cuando vos asumís un compromiso público sabés que estás supeditado a la burocracia de la política y si no presentaste ninguna propuesta, no podés tomar una medida que termina siendo coercitiva hacia el Estado, o los integrantes del Estado, y hacia la sociedad misma”, aseveró.
Criticó a las prestatarias por no mejorar el servicio, ni renovar sus flotas en los últimos años, y subrayó que le resulta incómodo que “presionen al Estado” reduciendo servicio.
“Vinieron al Concejo hace 15 días, no trajeron ninguna propuesta ni estudio de costos, se comprometieron a hacerlo y en el medio metieron un paro o una reducción del servicio que es lo mismo que un paro. Es una vergüenza”, disparó.
Frente a este panorama, Alonso afirmó que el Ejecutivo tiene que aplicar “todo el peso del contrato” contra las empresas, porque, remarcó no pueden adoptar una medida como la que está rigiendo “de manera inconsulta”.
Subrayó que no hay posibilidades de plantear una mayor asistencia por parte del Poder Ejecutivo y adelantó que el Legislativo no lo aprobaría.
“Si no vienen con una propuesta acompañada de mejora en el servicio y un cambio a corto, mediano y largo plazo, tampoco nosotros podemos levantar la mano para autorizar un aumento del boleto porque dentro de tres meses vamos a tener a las empresas diciéndonos que se les cayó otro 30% la cantidad de pasajeros”, evaluó.
“En el fondo lo que creo es que las empresas están haciendo esto para pedir un subsidio, cosa que también es una irresponsabilidad porque saben que todos los municipios en la provincia de Buenos Aires están prácticamente fundidos y en especial Bahía Blanca requiere de todo el dinero para reconstruir la ciudad”, lanzó.
Y agregó: “cuando tuviste que ganar dinero, lo ganaste. Ahora que lo tenés que perder, ¿te querés correr y querés presionar al Estado para que te subsidie? El Ejecutivo tiene que salir con mano dura, estas cosas no se deben permitir y menos por parte de aquellos con quienes van a negociar, como son los dueños de las empresas. Si esto no es presión, si no es coerción, si no es amenaza, ¿cómo le podemos poner?”.