La socióloga Julieta Caggiano advirtió que el proyecto del gobierno atenta contra el control de Argentina sobre “sus recursos más valiosos”.
El Observatorio de Tierras integrado por investigadores e investigadoras del CONICET, elaboró un mapa interactivo de extranjerización de la tierra en Argentina a partir de información del Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR).
La socióloga Julieta Caggiano, integrante del Observatorio, del programa de Investigaciones sobre Historia Agraria de la Facultad de Económicas de la UBA y del Mirador Interdisciplinario Latinoamericano de Políticas Agrarias, indicó que en la actualidad en Argentina hay 13 millones de hectáreas de tierra rural en manos extranjeras.
Representa el 5% de todo el territorio argentino y la ley vigente fija como tope 15%. En ese punto, se preguntó por qué el gobierno de Javier Milei quiere derogar la Ley de Tierras vigente, impulsando en su reemplazo el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, si aún un 10% del territorio nacional podría pasar a manos extranjeras.
La respuesta, dijo, se desprende del análisis de los datos a nivel departamental o de partidos en cada provincia. Precisó que hay 36 departamentos que ya superan el límite de la ley, y 4, que incluso se encuentran por encima del 50%: San Martín de los Andes, General La Madrid en La Rioja, y los departamentos de Salta, Molinos y San Carlos.
“Hay una presión muy fuerte en algunos departamentos donde hay vías navegables, cuerpos de agua, zona de frontera, por la extranjerización. Por eso los intentos reiterados por derogar esta ley”, aseveró.
Sobre la iniciativa de La Libertad Avanza, expuso una serie de consecuencias negativas. La primera la eliminación directamente de ese tope del 15% y de todo tipo de control y registros respecto de quiénes son propietarios de las tierras. “Es decir, que no solo no va a haber tope, sino que tampoco vamos a tener, como hoy, posibilidades de pedir información pública porque no va a haber nadie que lo registre. Esto va a quedar en las sombras y eso lo consideramos como algo muy grave”, subrayó.
Además, cuestionó el cambio de sujeto porque el proyecto no habla de personas o sociedades extranjeras, sino que solo queda prohibida la compra de tierras para estados extranjeros. “En los casos concretos no existe. Se limitaría a algo muy ideologizado contra China, que es el único país que podría llegar a invertir como Estado. La mayoría lo hace mediante empresarios o sociedades de inversión”, enfatizó.
Y en tercer lugar, alertó que la iniciativa incluye una quita de la protección de zonas con cuerpos de agua: “Es decir, que con esta nueva ley cualquier persona extranjera podría venir y comprar todas las tierras de alrededor de un lado, como pasa hoy, por ejemplo, con Joe Lewis en Lago Escondido”,
Caggiano planteó que de este tipo de normas como las que impulsa la gestión Milei después cuesta mucho volver hacia atrás y recuperar capacidades del estado de control. “No pedimos prohibir la actividad de compra extranjera, sino tener un tope, un límite, un control, sobre todo en tierras que encierran bienes naturales estratégicos, como pueden ser los cuerpos de agua, zonas de glaciares, la vera del río Paraná, o las zonas de frontera”, insistió.
“Es algo muy grave si esto pasa; llamamos fuertemente a defender y difundir la defensa de la continuidad de la ley vigente”, agregó.
El mapa interactivo actualizado sobre extranjerización de la tierra en Argentina se encuentra disponible en www.observatoriodetierras.ar. Explicó que utilizaron para elaborarlo la lógica del semáforo y en rojo están aquellos departamentos o partidos que superan el límite de la ley. “Cuando analizamos esos puntos rojos, lo que vemos es que coincide con un bien estratégico, o sea, un recurso natural estratégico y con una presión por la extranjerización”, remarcó.

Por último, mencionó que particular preocupación les genera el futuro de Iguazú, la provincia de Salta que ya tiene muchos departamentos extranjerizados, y la zona de frontera, sobre todo la cordillera por la posibilidad de desarrollar actividad minera.
“Me preocupa que Argentina pierda el control sobre sus recursos más valiosos porque no es que quieren cualquier tierra, quieren esa tierra que genere una renta diferencial. Y si a esto lo pensamos en articulación con el RIGI, que está en vigencia, implica que esos extranjeros vienen, explotan y se pueden fugar la renta que generan con nuestros bienes naturales, sin dejar nada circulando en el país”, concluyó.
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