La jornada de protesta en el Puente Pueyrredón se intensificó pasadas las 10.30 de este martes, cuando la policía comenzó a reprimir a las organizaciones sociales que cortaron la avenida Hipólito Yrigoyen, en ambos sentidos al tránsito.
La protesta es en rechazo al ajuste del gobierno de Javier Milei sobre programas sociales.
Tras varias horas de tensión, efectivos de Prefectura y la Policía Federal comenzaron a empujar y a tirar gas pimienta sobre los manifestantes que querían avanzar hacia Avenida Mitre.
En las inmediaciones también se encuentran apostados carros hidrantes, preparados para intervenir en caso de que las fuerzas intenten despejar los accesos.
Entre las organizaciones que participan de la protesta se encuentran la UTEP, el Polo Obrero, el MST, Libres del Sur y la Organización Comunista Revolucionaria, que confluyen en una movilización conjunta en el sur del conurbano bonaerense.
La protesta en el Puente Pueyrredón se inscribe en una jornada nacional de lucha que contempla más de 100 cortes en distintos puntos del país, acompañados por ollas populares, con el objetivo de visibilizar el impacto de las medidas oficiales sobre los sectores más vulnerables.
La protesta se enmarca en el rechazo a la decisión oficial de eliminar programas sociales nacionales, entre ellos “Volver al Trabajo”. Según denuncian las organizaciones, la medida afecta a más de 950 mil personas que perciben un ingreso mensual de 78 mil pesos a cambio de tareas en municipios y cooperativas.
La protesta se extendió a Puente Saavedra y a distintos puntos del país
La jornada de reclamos no se limitó al sur del conurbano bonaerense, sino que se replicó en múltiples puntos del país. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las organizaciones también llevaron adelante cortes en accesos clave como Puente Saavedra, Liniers, la intersección de Juan Manuel de Rosas y General Paz, y Puente La Noria, en el marco de una medida coordinada a nivel nacional.
Desde el Polo Obrero (PO) advirtieron que la eliminación del programa tendrá un fuerte impacto en las economías barriales y regionales. Según señalaron, la decisión implica retirar del circuito económico unos 600 millones de dólares anuales destinados al consumo en comercios de cercanía. “Es plata que el Gobierno saca de la economía real, de los bolsillos y las mesas de las familias, para llevar a cabo un ajuste a medida de lo que exige el FMI”, afirmaron.
Además, cuestionaron con dureza la lectura oficial sobre la situación social. “No se puede tapar el sol con las manos, el Gobierno Nacional pretende manipular estadísticas para mentir sobre la situación real de millones de argentinos y argentinas que, día a día, ingresan y se sumergen en la pobreza y el endeudamiento. Cifras truchas que no reflejan la caída sostenida en el consumo de carnes y lácteos. En el marco de un proceso de recesión e inflación, la finalización de Volver al trabajo se produce mientras los cierres de nuevas posibilidades de fuentes laborales y despidos masivos están a la orden del día”, concluyeron.
Fuente: diario Ámbito