“Cae la industria, el comercio y la construcción, entonces no hay una reactivación de la economía”, aseveró.
Acusó a los medios de comunicación de tratar de “instalar” que hay una megarecesión pese a que el consumo, afirmó, “está en un pico histórico”.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos el economista y profesor universitario, Julio Gambina, señaló que en parte el funcionario nacional tiene razón. “La macroeconomía mide globalmente el crecimiento de la producción. ¿La producción argentina está creciendo? Sí, el año pasado alcanzó el 4,4%. Pero ¿qué quiere decir que la economía crece? que crece mucho la producción y exportación agropecuaria, minera, energética y las finanzas, pero se contrarresta con la caída de la industria manufacturera”, explicó.
Precisó que desde que Javier Milei asumió la presidencia, cerraron 22.000 empresas y se perdieron 320.000 puestos de trabajo, sumado a que hay efectivamente una caída en el consumo.
Los datos que dio a conocer ayer Caputo, aclaró, son de consumo privado, pero son números que deben ser mirados en sentido integral.
“Hay una caída del consumo sobre todo del consumo popular, el de la vida cotidiana, porque hay una caída de los ingresos de la mayoría de la población”, alertó.
Agregó que “la vida cotidiana se volvió muy difícil” para una gran parte de la sociedad, pese que el ministro presente datos de crecimiento de la economía: “la vida real se complica, sigue la caída en la industria, el comercio y la construcción, entonces no hay una reactivación”.
Para Gambina, Argentina está en problemas porque el gobierno libertario apuesta a lograr crecimiento económico a través de más inversiones, pero “las inversiones no están llegando todavía”.
“Hay obviamente una orientación importadora del gobierno y una invitación a que los grandes capitales apuesten a sectores dinámicos como el agro, la minería y la energía, pero lo que está pasando es que el mundo es tan inestable que incluso los grandes inversores se orientan hacia otros rubros”, analizó.
Sumó que aunque Caputo “diga que todo va bien y que todo está perfecto”, Argentina sigue siendo un país riesgoso, que puede no pagar sus compromisos y, por eso, sube el riesgo país. “La Argentina no es confiable”, resumió.