Los primeros datos de consultoras y centros de estudios sobre la actividad económica de febrero no fueron alentadores.
Luego de dos meses positivos, la economía sufrió un freno en febrero, de acuerdo con el consenso de los primeros adelantos de consultoras y centros de estudios, en base a datos sectoriales, que fueron particularmente preocupantes para la industria. La caída fue reconocida este miércoles por el propio ministro de Economía, Luis Caputo, quien mostró preocupación por la lentitud en la recuperación de la actividad.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de la consultora Equilibra se contrajo un 1% respecto de enero (-1,5% interanual), debido íntegramente al retroceso del 1,1% en el EMAE que excluye de la medición al agro (ya que este rubro depende de otros determinantes, como el clima, y suele presentar una mayor volatilidad. Por su parte, el agro no arrojó cambios contra el mes previo; el fin de la cosecha de trigo y la merma en la producción de carne fueron compensados por el buen comienzo de la cosecha de maíz y una mejora en la producción de leche.

Tampoco fueron alentadores los datos del Índice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres, que bajó 2,9% interanual y 0,5% mensual. En términos desestacionalizados, el referencial tocó mínimos desde agosto de 2025. Asimismo, las variaciones versus febrero de 2025 reforzaron la disparidad sectorial característica de la economía desde que Javier Milei asumió la presidencia.
La caída fue explicada principalmente por la industria y el comercio; en el primer caso respondió en gran parte a la pobre performance en maquinaria y equipos, y en alimentos (ante la baja registrada en la molienda de aceites). En el otro extremo, los sectores con mejores números fueron el de petróleo y minería, la intermediación financiera y el agro.
La industria, el sector más golpeado de la era Milei, habría padecido un declive mensual del 3% en el segundo mes del año, según una estimación difundida este miércoles por el centro de estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA). Los derrumbes más pronunciados se observaron en las producciones de acero (-11%), autos (-8,1%) y bebidas (-5,2%). Con la misma tónica, también cayeron la industria metalmecánica (-1,9%) y la fabricación de aluminio (-1,6%).
El informe de la UIA señaló que “la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales se mantuvo estable, dado un impulso en la demanda de sectores vinculados a la refinación del petróleo y químicos, pero con caídas en la demanda eléctrica de vehículos automotores, madera, papel y construcción”. Además, mostró que los indicadores asociados a la construcción fueron ambiguos, ya que, por un lado, los despachos de cemento cayeron 1,8% contra enero, pero, por el otro, el Índice Construya (que mide la evolución de la venta de insumos de los principales proveedores del sector) saltó 15,9%.
En un contexto en el cual el consumo se encuentra aplacado por los bajos salarios reales, la volatilidad en las tasas de interés y la elevada morosidad, el Gobierno apunta a un crecimiento traccionado fundamentalmente por la inversión y las exportaciones.
En cuanto a la demanda externa, la UIA exhibió que la liquidación de divisas aumentó 2,4% en febrero, sin estacionalidad, dado el buen desempeño en el primer bimestre por la cosecha, aunque en términos absolutos presentó una disminución de más de u$s500 millones respecto a enero al contar con menos días hábiles. Mientras tanto, las exportaciones a Brasil cayeron 2,6%, principalmente por un menor volumen exportado de autos.
Por el lado de la inversión, Ferreres plasmó una merma mensual del 0,7% y un derrumbe interanual del 11,4%. En un informe, la consultora resaltó que “la caída (anual) más pronunciada se observó en la inversión en maquinaria de origen importado, en un contexto de mínimos históricos para la utilización de la capacidad instalada en la industria”.
El índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) de Ferreres tocó mínimos desde diciembre de 2024 en el segmento de Maquinaria y Equipo (tanto de origen nacional como importado). Esto fue compensado parcialmente por la mejora en la inversión en construcción.
Fuente: Ámbito