“Estamos viviendo un momento muy fuerte, muy especial para toda la sociedad argentina, sobre todo para las y los jóvenes, para quienes por primera vez están tomando conciencia o recibiendo información de lo que ocurrió hace 50 años, el golpe que instauró la feroz dictadura, el terrorismo de Estado, el desastre económico, la guerra de Malvinas, la censura, las prohibiciones, 30.000 desaparecidos. Lo más horroroso que vivió en su historia la Argentina sucedió a partir del 24 de marzo del 76”.
Así se refirió Pablo Llonto, abogado, escritor y militante de derechos humanos, en la jornada previa a cumplirse 50 años del último golpe cívico militar.
En diálogo con Radio Altos destacó las actividades y movilizaciones organizadas en todo el país para recordar lo vivido hace medio siglo y “gritar muy nunca más”: “para gritarle no a los golpes de Estado, no a la desaparición forzada, no al secuestro, no a la tortura, y para defender la democracia y mejorarla”.
Al ser consultado si el pacto democrático que se logró en 1983 está en peligro, respondió que no cree que pueda resquebrajarse. “Estamos muy sólidos, la inmensa mayoría de la sociedad argentina, y algunas encuestas lo han ratificado en estas dos últimas semanas, no quiere más golpes, quiere consolidar la democracia aún con todos sus problemas y aún con todos estos personajes ligados al gobierno actual que tienen ese discurso, no sólo negacionista, sino de reivindicación de muchos aspectos de la dictadura militar”, analizó.
Sobre el presidente Javier Milei, planteó que es un personaje que le hace mucho daño a la democracia argentina, no sólo por lo que dice del pasado, sino también por lo que hace en el presente. Aseveró, en ese sentido, que su gobierno puso en marcha el mismo plan económico de José Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura que terminó, recordó, en un desastre: se sextuplicó la deuda externa, crecieron los índices de pobreza y desocupación, gran parte de la industria argentina fue destruida, ganó la patria financiera y todo fue especulación y mentira, sumado a los desaparecidos.
“Todo estaba enganchado a la imposición de un plan económico que destrozó derechos laborales también y lo estamos viendo ahora de nuevo. Ojalá ayude este recordatorio durante este año de los 50 años del golpe a que tengamos mucha memoria, que sepamos mirar para atrás para pisar fuerte en el presente y sobre todo arrancar con celeridad para el futuro, que es lo que necesitamos construir muy sólido de aquí en adelante”, enfatizó.
Llonto, al recordar lo vivido ese 24 de marzo de 1976 cuando tenía 15 años, dijo que lo primero que le trae a la memoria es la ingenuidad de la sociedad en aquel momento. “Veníamos mal acostumbrados a los golpes, porque hubo seis desde 1930, y se lo tomó como si fuera un acontecimiento más. Le llevó mucho tiempo a la sociedad argentina sacarse la venda de los ojos y tomar conciencia de que lo peor que le puede pasar a una sociedad es un golpe de Estado. Al golpe de Estado lo mirábamos como si fuera una cuestión rutinaria de la vida política argentina”, advirtió.
Y agregó: “Se necesitó tanta sangre, tanta muerte, para que tomemos conciencia de aquello, que ojalá nunca más tengamos semejante nivel de ingenuidad, silencio, de dar la espalda, no comprometernos”.
“Tenemos que asumir que la vida política en la Argentina depende de todas y todos nosotros, de los que están en los cargos políticos o en la función pública todos los días, y mucho de los que no estamos en esos cargos. Tenemos que alzar la voz, reclamar nuestros derechos y tratar de dar nuestra cuota de humanidad en la corta vida que tenemos. La solidaridad, el pensar en el otro, en construir un país de lazos solidarios, ayudar sobre todo a los que tienen menos, para que vivamos en un país con dignidad, con salud, vivienda, educación, y todo lo que deseamos para nuestros hijos y nuestros nietos”, concluyó.