En tal sentido abrió un proceso de retiro voluntario. Las ventas le cayeron un 45 por ciento, según voceros de la empresa.
Quilmes decidió reducir a la mitad el personal de su planta de Zárate, que había inaugurado en el 2020 con una inversión de 5.000 millones de aquel entonces, para fabricar en el país la famosa cerveza mexicana Corona. La empresa abrió un proceso de retiros voluntarios que busca reducir casi la mitad del personal, golpeada por la apertura de importaciones.
Hace cuatro años, la planta contaba con 260 operarios. Hoy, cuenta con 140 y el acuerdo que la empresa alcanzó con el gremio de los cerveceros contempla sumar 60 retiros voluntarios.
Durante el segundo semestre de 2025 ya se había ejecutado algunos despidos, en medio de un desplome de ventas que, según fuentes gremiales, merodeó el 45% durante el año pasado, lo que empujó a paralizar la producción a la fábrica central de Quilmes.
En el sindicato señalaron que el acuerdo de retiros voluntarios se dio ante la posibilidad de freno de la producción y cierre de la planta.
El referente del sindicato cervecero en esa planta, Horacio Romero denunció una importación “indiscriminada” y “una baja importante del consumo de cerveza” como los factores centrales de la crisis del sector.
Según un informe del Centro de Investigación en Negocios y Exportación (Cien) realizado a partir de estadísticas del Indec, la importación de cervezas aumentó un 293% en el primer trimestre de 2025.
Fuente: La PoliticaOnline