La carne vacuna volvió a registrar alzas en los precios al consumidor argentino en enero, un fenómeno que se suma a una tendencia de encarecimiento que presiona sobre la inflación y reduce la capacidad de compra de los hogares, según datos del sector. Esta suba coincide con una caída del consumo interno, que se mantiene en niveles bajos pese a pequeños repuntes en 2025. En tanto, el Gobierno confirmó en las últimas horas que se ampliará la cantidad de toneladas de exportación a Estados Unidos, en el marco del acuerdo comercial anunciado.
La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) indicó que, pese al aumento de precios, el volumen de carne consumido por habitante continúa por debajo de los niveles previos, reflejando la pérdida de poder adquisitivo de las familias argentinas frente a una inflación que ha erosionado ingresos reales.
La carne vacuna volvió a pegar un salto del 10% desde el arranque de la semana y consolida una escalada que golpea directo al mostrador. El incremento se suma al 25% que ya había registrado el pollo en enero. Según comerciantes del rubro, el promedio del kilo de carne vacuna ya se ubica en los $14.000, aunque algunos cortes superan ampliamente ese valor.
En este escenario doméstico, el Gobierno nacional anunció un avance clave en las relaciones comerciales con Estados Unidos: tras la firma de un acuerdo comercial bilateral, el presidente norteamericano Donald Trump firmó una decisión presidencial que amplía de forma excepcional el cupo de carne vacuna argentina que puede ingresar al mercado estadounidense, pasando de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, lo que representa un aumento de 80.000 toneladas adicionales.
La ampliación del cupo busca facilitar mayores exportaciones argentinas y generar ingresos cercanos a 800 millones de dólares adicionales para el sector agroexportador, según comunicó el canciller Pablo Quirno. Para los productores, este salto en la cuota es una oportunidad para consolidar mercados externos y aprovechar el contexto internacional de demanda.
Sin embargo, la medida también despertó críticas y advertencias de diversos sectores de la economía y el campo. Algunas voces del sector productivo alertan que el ingreso de carne estadounidense sin aranceles en el marco del acuerdo puede ser “peligroso” para la producción local, especialmente si se genera competencia en precios con productos importados en el mercado argentino.
A nivel interno, especialistas y asociaciones del sector señalan que la combinación de precios al alza, mayores salidas al exterior y menor consumo doméstico plantea desafíos para el equilibrio del mercado de carnes en Argentina, con impacto directo en la mesa de los consumidores y en los índices de inflación alimentaria.
Fuente: Ámbito