El técnico radiólogo Osvaldo Rigoni opinó que es una buena medida, aunque puso reparos en cuanto a las garantías y los servicios postventa.
A través de la Disposición 224/2026, la ANMAT modificó el procedimiento para la importación de productos médicos usados y reacondicionados con el objetivo de facilitar el acceso a tecnología médica de calidad sin comprometer la seguridad ni la eficiencia de los productos médicos, de acuerdo a lo informado por el gobierno nacional.
La medida entrará en vigencia a los 45 días de su publicación en el Boletín Oficial que se concretó el pasado 30 de enero.
Esta mañana en diálogo con Radio Altos un especialista en la temática, el técnico radiólogo Osvaldo Rigoni, sostuvo que desde una mirada personal es una buena medida.
“Me parece bien que la ANMAT permita el ingreso de equipos reacondicionados en el exterior, de equipos usados que a criterio del importador no requieren reacondicionamiento o equipos usados sin acondicionar para ser reacondicionados en la Argentina”, remarcó.
Y señaló que esa decisión adoptada por el gobierno de Javier Milei en el ámbito del diagnóstico por imágenes ayudará mucho a hospitales tanto públicos como privados y a clínicas. “Lo digo por experiencia, por haber administrado más de una década el Hospital Municipal Eva Perón de Punta Alta y por haber sido jefe de personal del Hospital Penna. Esto le da la posibilidad de recategorizar a la institución”, recalcó.
Puso algunos reparos, entre ellos que el importador tenga un seguro y una garantía no menor de 6 meses a un año, y que se cuente con servicio postventa. “En estos equipos el servicio postventa es lo más importante, es lo fundamental, no es lo mismo que te lo arreglen en Estados Unidos que en Mar del Plata: son otros tiempos y otros costos”, aclaró.
Respecto de quién garantiza que el equipo se encuentra en condiciones óptimas para ser utilizado, indicó que el producto tiene que contar con certificado de buen funcionamiento del exterior, además de ser verificado por la parte especializada que es el importador.
A modo de ejemplo, mencionó que hay importadores que compran en el exterior tomógrafos, resonadores, ecógrafos, marcapasos, desfibriladores, y a través de su prestigio lo venden en Argentina con una garantía de 6 meses a 1 año, dando un certificado que el equipo funciona correctamente porque ya lo probó.
Al ser consultado por qué otros países deciden dejar de utilizar ciertos equipos, precisó que se trata de países del primer mundo a los que la tecnología los supera y que constantemente requieren equipos de mayor avanzada.
“Hoy compras un ecógrafo común y la gente y las obras sociales te exigen que avances, que no te quedes. Y en Estados Unidos, en China, en Japón, esos equipos dejan de ser usados porque la tecnología avanza, pero para nosotros estoy convencidísimo que serán útiles”, insistió, por último.