Más del 50% de los industriales consultados admitió que es el principal factor que impide aumentar la producción y que eso se está trasladando al plano laboral.
La industria manufacturera sigue operando bajo un escenario de demanda interna debilitada, que no solo limita la producción sino que empieza a impactar de manera directa en las expectativas de empleo y uso de horas laborales.
Así lo refleja la última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC, correspondiente a diciembre de 2025, con proyecciones para el primer trimestre de 2026.
De acuerdo con el relevamiento oficial, más de la mitad de las empresas industriales (52,3%) identificó a la insuficiencia de la demanda interna como el principal factor que restringe su capacidad para aumentar la producción.
El dato muestra un deterioro respecto de la medición previa y consolida al mercado interno como el mayor condicionante para el sector fabril.
Muy por detrás aparecen otros factores que históricamente suelen tener peso en la actividad: la competencia de productos importados fue mencionada por el 11,4% de las firmas, mientras que la demanda externa insuficiente y la incertidumbre económica se ubicaron en torno al 6%. Problemas financieros, escasez de insumos o falta de equipamiento quedaron relegados a menciones marginales.
El deterioro del mercado interno empieza a trasladarse también al plano laboral. Para los próximos tres meses, el 15,1% de las empresas industriales espera reducir su dotación de personal, mientras que más de ocho de cada diez no prevén cambios y solo un 3,8% anticipa incorporaciones. El balance de expectativas de empleo volvió a ubicarse en terreno negativo.
Fuente: Ambito