El exagente de inteligencia Raúl Guglielminetti, conocido por su seudónimo de Mayor Guastavino y por el trato infrahumano que aplicó a los detenidos en los centros clandestinos de detención durante la dictadura militar, murió a los 84 años en su casona de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, mientras cumplía con un momentáneo arresto domiciliario una condena a prisión perpetua.
La muerte de Guglielminetti fue confirmada este miércoles a la tarde por el portal mercedino Datoposta, que aseguró que el cadáver del represor permanecía en la casa quinta donde vivía al cuidado de su esposa y un hijo a la espera de que la justicia definiera los trámites respectivos dado que se trata de una persona que estaba bajo arresto, cumpliendo una sentencia.
La casa quinta donde falleció este miércoles, en la zona sudeste de Mercedes, era la misma donde fue detenido por Interpol en agosto de 2006 cuando la justicia lo buscaba como prófugo en la causa por delitos de lesa humanidad en el centro clandestino de detención Automotores Orletti, operado por la SIDE en la dictadura.
Guglielminetti, que estuvo preso en el penal de Ezeiza y luego trasladado a Campo de Mayo, había logrado recién a fines de septiembre del año pasado que una jueza ordenara su prisión domiciliaria ante un progresivo deterioro de su salud, al punto que por un hematoma subdural en su cabeza fue hallado un día tendido en el suelo de su celda.
Pero la actuación en la vida política durante la dictadura de Guglielminetti, como agente de inteligencia del Ejército y represor, le valieron varias condenas a prisión perpetua y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos y funciones públicas en base a las decenas de testimonios que relataron las torturas, tormentos y “trato infrahumano” que le aplicó a las víctimas de la detención ilegal durante los seis años desde el golpe militar de 1976.
Según las investigaciones judiciales, en su rol Guglielminetti se hacía pasar por periodista deportivo, así logró trabajar en una radio de Neuquén, tenía credenciales de un diario local, trabajó en la Universidad del Comahue y luego formó parte de los grupos de tareas que secuestraban dirigentes y militantes políticos para torturarlos en busca de información sobre otras personas.
Años después, con la llegada de democracia logró colarse en la administración de Raúl Alfonsín, a través de la Casa Militar hasta que fue descubierto en su accionar para complicar las informaciones que circulaban en el lugar y expulsado inmediatamente pero sin causa judicial en su contra.
Desde 2006, con el impulso de las investigaciones en causas judiciales de los delitos de lesa humanidad Guglielminetti quedó involucrado en las acciones por La Escuelita, en Neuquén, un atentado al diario Río Negro, y la de los centros clandestinos de detención Automotores Orletti y El Olimpo, entre otros.
El juez federal Daniel Rafecas, a cargo de la megacausa del Primer Cuerpo del Ejército impulsó su arresto en la investigación por los arrestos en Automotores Orletti, que dirigía el fallecido ex represor Aníbal Gordon y adonde eran enviados mayormente detenidos de nacionalidad uruguaya en el marco del denominado “Plan Cóndor”, un pacto entre dictaduras de Sudamérica para perseguir a opositores políticos más allá de las propias fronteras.
Las últimas noticias que surgieron sobre Guglielminetti, lo mostraron entre los represores que recibieron en prisión la visita de un grupo de seis novatos diputados nacionales de La Libertad Avanza que explicaron que fueron a chequear la situación de adultos mayores detenidos en distintos penales.
Poco después, las complicaciones en su estado de salud llevaron a un cambio de prisión desde el penal de Ezeiza a la prisión en el predio militar de Campo de Mayo, tras lo cual en septiembre pasado la justicia admitió su último pedido, para terminar de cumplir la condena a prisión perpetua en su casa de Mercedes, donde falleció hoy.
La agrupación Hijos se hizo eco en las redes sociales por el fallecimiento del represor y remarcó que “nunca dijo dónde están los cuerpos desaparecidos”.
¡Hasta Nunca Más!
— H.I.J.O.S. Capital (@hijos_capital) January 21, 2026
Murió el genocida Raúl Antonio Guglielminetti. Alias: Mayor Gustavino. Ex agente de inteligencia. Condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad
Nunca dijo dónde están los cuerpos desaparecidos ni nuestras hermanas y hermanos
Ni olvido ni perdón pic.twitter.com/A7SFKI8gfL
Fuente: diario Clarín