En plena tensión con Europa y la OTAN por su ambición de tomar el control de Groenlandia, que ha sacudido el tablero geopolítico global, el presidente Donald Trump pasó en el Foro Económico Mundial de Davos de ratificar su firme intención de adquirir la isla semiautónoma en el Ártico -a la que calificó como “nuestro territorio”- y lanzar una fuerte advertencia a sus socios europeos a abrir la puerta a un “futuro acuerdo” y levantar las sanciones previstas para Dinamarca y siete aliados.
“Estoy pidiendo un pedazo de hielo para la protección del mundo, y no nos lo quieren dar. Es un pedido muy pequeño comparado con todo lo que les hemos damos durante tantas décadas. Pueden decir ‘sí’ y estaremos muy agradecidos, o pueden decir ‘no’… y lo recordaremos“, había amenazado Trump, en un discurso de poco más de una hora en el que descartó el uso de la fuerza para adueñarse de Groenlandia y llamó a “negociaciones inmediatas”.
Sin embargo, más tarde, tras una reunión “muy productiva” con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente afirmó que se establecieron las bases para un “futuro acuerdo” por Groenlandia y toda la región ártica, en una señal de distensión. “El acuerdo se publicará muy pronto, nos da todo lo que necesitamos conseguir […] Es un trato con el que todos están muy contentos”, dijo en un intercambio con periodistas en Davos. “Será para siempre”, afirmó.
Aunque sin dar más detalles al respecto, el presidente auguró en su red Truth Social que “esta solución, de concretarse, será muy beneficiosa para Estados Unidos y para todas las naciones de la OTAN”. Dijo que el pacto tiene que ver “con una gran seguridad” en el Ártico.
“En virtud de este entendimiento, no impondré los aranceles que estaban previstos para entrar en vigor el 1 de febrero”, amplió. Los gravámenes contra Dinamarca y otros siete aliados -finalmente desactivados- empezarían en un 10% y subirían al 25% en junio.
El presidente añadió que se están llevando a cabo “conversaciones adicionales sobre la Cúpula Dorada en lo que respecta a Groenlandia”, y que en las negociaciones están involucrados el vicepresidente norteamericano, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, entre otros funcionarios.
Durante su discurso en el foro, el mandatario había hecho una extensa crítica a Dinamarca -que tiene control sobre Groenlandia y a la que calificó de demasiado débil para protegerla- y ratificó que Estados Unidos necesita apoderarse del territorio “por razones de seguridad nacional estratégica y de seguridad internacional”, al citar las amenazas de Rusia y China.
“Esta enorme isla sin protección es en realidad parte de América del Norte. Es nuestro territorio”, afirmó el líder republicano, quien el martes había subido la apuesta de sus reclamos con una serie de posteos en su red social, incluso uno con una imagen hecha con inteligencia artificial que lo mostraba plantando la bandera norteamericana en Groenlandia.
Trump sostuvo que ningún país, salvo Estados Unidos, puede garantizar la seguridad de Groenlandia. “Busco iniciar negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos”, explicó Trump, quien en su discurso además lanzó dardos a Europa y a la OTAN.
“Nunca pedimos nada y nunca obtuvimos nada, probablemente no obtengamos nada a menos que decidamos usar una fuerza y un poder excesivos… pero no lo haré“, señaló Trump, al hablar de la relación de Washington con la alianza atlántica. ”Esa es probablemente la declaración más importante que hice”, calificó el presidente norteamericano.
“Ahora lo que estoy pidiendo es un pedazo de hielo, frío y mal ubicado, que puede desempeñar un papel vital en la paz mundial y la protección global”, describió Trump, quien antes de hablar sobre Groenlandia bromeó sobre la expectativa que había generado su participación. “Lo iba a dejar afuera del discurso”, dijo.
Trump afirmó que tiene “absoluto respeto por el pueblo” de Groenlandia y de Dinamarca, pero remarcó que “todo aliado de la OTAN tiene la obligación de defender su propio territorio”.
Antes, había lanzado otra dura crítica. “Amo Europa y quiero ver a Europa prosperar, pero no va en la dirección correcta”, advirtió en el primer tramo de su discurso.
Trump, que aprovechó su participación en Davos para describir lo que considera los éxitos de su primer año de gestión, también se refirió a la coordinación de Washington con el régimen venezolana que lidera la presidenta interina Delcy Rodríguez. “El liderazgo del país ha sido muy bueno. Han sido muy, muy inteligentes”, dijo.
“Venezuela hará más dinero [con el petróleo] en los seis próximos meses que el que hizo en los 20 años pasados”, añadió el mandatario, que sorprendió al mundo con el operativo militar con el que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado.
En el abanico de temas que trató en su discurso, el presidente norteamericano tampoco se olvidó de su vecino del norte. “Canadá existe gracias a Estados Unidos”, dijo Trump. “Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones”, dijo, al dirigirse al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien dio un encendido discurso contra el rol norteamericano en su participación en Davos.
Trump también aprovechó el estrado para burlarse de la aparición publica del presidente francés, Emmanuel Macron, en el Foro el martes, en particular de su uso de anteojos de sol durante el discurso. “¿Qué demonios pasó ahí?“, bromeó el magnate.
Fuente: diario La Nación