El ejército estadounidense se encuentra en búsqueda de sobrevivientes, mientras que los ataques provocaron cuestionamiento en la región.
En el marco de una campaña de presión contra Venezuela, el ejército de Estados Unidos concluyó el 2025 con múltiples ataques contra embarcaciones presuntamente dedicadas al narcotráfico, que dejaron por lo menos ocho muertos. Al mismo tiempo, la Guardia Costera de Estados Unidos busca a los sobrevivientes de uno de los bombardeos, informaron en la jornada del miércoles funcionarios estadounidenses.
Tras anunciar dos tandas de ataques llevados a cabo el martes y el miércoles, el Comando Sur de EEUU, responsable de las fuerzas estadounidenses que operan en Centroamérica y América del Sur, elevó el número de fallecidos en la ofensiva en el mar Caribe y el Pacífico oriental a por lo menos 115.
“Tres embarcaciones de narcotráfico que viajaban en convoy” fueron atacadas en “aguas internacionales”, comunicó el Comando Sur en un comunicado publicado en la red X el martes, del cual no se precisó dónde fueron.
“Tres narcoterroristas a bordo de la primera embarcación fueron abatidos en el primer enfrentamiento. Los narcoterroristas restantes abandonaron las otras dos embarcaciones, saltando por la borda y alejándose antes de que enfrentamientos posteriores hundieran sus respectivas embarcaciones”, explicó
Horas más tarde, el Comando Sur emitió un segundo comunicado sobre ataques contra otras dos embarcaciones llevados a cabo el miércoles, el 31 de diciembre, en los que murieron cinco personas.
On Dec. 31, at the direction of @SecWar Pete Hegseth, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on two vessels operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessels were transiting along known narco-trafficking routes and… pic.twitter.com/4AE5u4cEff
— U.S. Southern Command (@Southcom) January 1, 2026
Junto al comunicado oficial del martes, un video mostraba tres lanchas que navegaban juntas y luego una serie de explosiones los impactaban. Sin embargo, el comando no aportó pruebas de que se tratara de narcotraficantes, un tema que ya despertó fuertes críticas y cuestionamientos dentro de Estados Unidos y en la región. De la misma forma se comunicó el ataque del miércoles 31 de diciembre.
Desde septiembre, el Ejército estadounidense ya llevó a cabo más de 30 ataques de este tipo en el Caribe y en el Pacífico oriental contra lo que son embarcaciones usadas para contrabandear drogas a Estados Unidos, asegura, sin aportar ninguna evidencia concreta.
“La Guardia Costera de Estados Unidos está coordinando operaciones de búsqueda y rescate con embarcaciones en la zona, y un avión C-130 de la Guardia Costera está en camino para brindar mayor cobertura de búsqueda, con la capacidad de lanzar una balsa de supervivencia y suministros”, declaró la Guardia Costera en un comunicado, luego de un funcionario en condición de anonimato reveló que hubo personas que abandonaron las embarcaciones.
Luego de que el 2 de septiembre, durante el primer ataque de la ofensiva, el ejército estadounidense llevó a cabo un ataque posterior contra una presunta “narcolancha” que llevaba dos sobrevivientes a bordo —ese día, nueve personas murieron en el ataque inicial a una embarcación en el mar Caribe—, tomaron la decisión de atacar las embarcaciones, más no a los sobrevivientes.
En esa misma ocasión, dos sobrevivientes se aferraron al casco, intentaron volcarlo sin éxito, luego se subieron y se deslizaron al agua en repetidas ocasiones. El almirante Frank Bradley, comandante de la operación en ese momento, ordenó un segundo ataque, que mató a los dos sobrevivientes y desató una controversia sobre si esas dos personas seguían “en la lucha” o si técnicamente naufragaron, lo que convertía su muerte en un crimen de guerra.
El 16 de octubre, el ejército impactó una embarcación semisumergible en el Caribe. Dos hombres murieron, pero otros dos del barco fueron rescatados por el ejército estadounidense y repatriados en cuestión de días a Colombia y Ecuador. En ese caso, ninguno fue procesado.
Fuente: Ámbito